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domingo, 13 de diciembre de 2015

Enfoque Magazine 3

Enfoque Magazine 3


LUIS FELIPE RODRÍGUEZ: POETA TELÚRICO

Posted: 12 Dec 2015 08:26 PM PST

Por: J. A. Albertini.
Se labra mucho el oro. El alma apenas.                                                               José Martí.                                                                                                             Del poema A los espacios.

Luís Felipe Rodríguez, escritor cubano nacido en la ciudad de Manzanillo, provincia de Oriente, en julio de 1888, representa en la literatura nacional de principios del siglo XX y primera mitad, el reclamo del campesino y el obrero de la república inaugurada el 20 de mayo de 1902.


Luís Felipe denuncia en sus cuentos y relatos la marginación y olvido que sufren muchos veteranos de las dos guerras emancipadoras en beneficio, principalmente, de una burocracia gubernamental que surge del otrora partido autonomista y el cansancio acomodaticio de algunos generales gloriosos. ¿Acaso el mayor general Calixto García Iñiguez no había muerto en los albores de la republica?

Impuesta la Enmienda Platt y víctima del páramo intelectual que padecía Cuba, Luís Felipe se aísla en un mundo creativo y comienza a hilvanar una literatura que,  en gran medida, está  permeada por el pensamiento del escritor uruguayo José Enrique Rodó y su obra Ariel.

Así, de su pluma brotan páginas  de gran contenido social entre las que se cuentan las de la novela: Como opinaba Damián Paredes; personaje que mora en un pueblo ficticio que el autor bautiza con el nombre de Tontópolis, y en el que se producen tensiones humanas, económicas y sociales que al lector actual, salvando la distancia, lo transporta, en ocasiones, al surrealismo cinematográfico de Luís Buñuel: Porque sólo la verdad nos pondrá la camisa de fuerza; en cierto momento dice Alfredo; lugareño idiota y amigo de Damián Paredes.

Después vendrá La pascua de la tierra natal, libro que destila cubanía campesina y donde, una vez más, se manifiesta el culto religioso que Luís Felipe siente por la tierra nativa. Juanito Altuna, uno de los protagonistas de este volumen de cuentos y relatos afirma: La maternidad es la verdadera aristocracia de la tierra y la fuente profunda de todo noble y verdadero linaje humano.

En años sucesivos Luís Felipe Rodríguez produce las novelas: Relatos de Marcos Antilla, La tragedia del cañaveral y La conjura de la ciénaga; obra ésta que ampliada y bajo el nombre de Ciénaga, en el año 1937, recibe el Premio Nacional de Literatura.

A través de sus personajes, sobre todo Marcos Antilla, el lector transita por guardarrayas polvorientas o enlodadas; escucha el sonido de las carretas cargadas de caña de azúcar, la respiración jadeante de las yuntas de bueyes y las interjecciones de los carreteros. Luego se pernocta en el barracón cercano al central azucarero, en el que los cortadores cubanos, jamaicanos, puertorriqueños, haitianos, dominicanos y de otras nacionalidades, se apiñan en camastros que apestan a sudor añejo y sueñan con un futuro mejor, en tanto el viento trae el susurro de los cañaverales aledaños y el perenne olor del guarapo que convertido en azúcar se rinde a la melaza.

Luís Felipe no pierde oportunidad de patentizar su pasión telúrica y comprometer al lector. En el cuento Cuando madure el tabaco, el guajiro Lico Céspedes comenta contemplando un campo de labranza: Si; por el amor de estas tierras alguien tiene el deber de quedarse en ellas para fomentarlas y hacerlas producir, con el sudor de la vida, la vida de todos.

En lo personal la vida del escritor estuvo llena de dificultades económicas, envidias e incomprensiones. No fueron pocos los intelectuales de su época que lo tildaron de ser un simple autodidacta cuyo estilo narrativo estaba influenciado por Eca de Quiroz, Anatole France y Jacinto Benavente. No obstante, la esencia de la obra de Luís Felipe, en la actualidad, trasciende cualquier matiz ajeno para brindarnos páginas que rezuman aroma criollo. De su mano gustamos el rico lechón asado en puya; encendemos un tabaco torcido a mano y no quemamos el gaznate con el cubanísimo ron Bacardí.

Luí Felipe Rodríguez fue un hombre de su tiempo que en instantes de pesimismo creativo puso en boca de uno de sus personajes la siguiente reflexión: El hombre será siempre un hijo de las circunstancias y el esclavo de lo que lo rodea.

Sin embargo, al dedicarle La pascua de la tierra natal al político cubano José Manuel Cortina, imbuido de su misión testimonial, escribe: Si yo fuera agricultor le daría al suelo la fecundidad de un grano; pero sólo puedo darle un libro a modo de grano. Cada uno puede servirle al suelo como puede y con lo que tiene; ello es mejor que no sembrar nada y participar de la cosecha de los grandes y pequeños agricultores.

Un 5 de agosto de 1947, en el capitalino hospital Calixto García, pobre y solo, muere Luís Felipe Rodríguez. Quizá en el momento de la transición de la vida a la muerte su lecho fue rodeado por los vecinos de Tontópolis, Hormiga loca y la Ciénaga.


EN DEFENSA DE LA INFORMACIÓN CORRECTA

Posted: 12 Dec 2015 07:56 PM PST


Estimado amigo y excelente compatriota

    Este mensaje es de carácter estrictamente personal.

    Por Roberto Soto Santana,
No tengo la menor intención de plantear una aclaración conflictiva, es decir, que pueda herir susceptibilidades de terceras personas. Ya es bastante lamentable que en el Exilio nos pasemos la vida tirándonos los trastos a la cabeza, sacándonos en cara esto y lo otro, en vez de concentrar nuestra atención en colaborar al fin más rápido del castrismo.
    Dicho esto, quisiera referirme a la interesante noticia aparecida en la edición del 18 de noviembre de 2015 relativa a la designación de unos compatriotas como miembros de la Hermandad Nacional Monárquica de España, que tiene su origen en la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo, creada en los años cuarenta con un firme propósito: "restaurar la monarquía a la muerte del General Franco".

    Permíteme una digresión.
    El recorrido histórico reciente de esta Hermandad ha sido el siguiente:
    Instaurada la monarquía en España y creado el Registro Nacional de Asociaciones,  el 22 de marzo de 1978 la Hermandad Nacional Monárquica, es registrada en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior con el número 21.546.
     El 1 de diciembre de 2012 se celebra en Madrid la Asamblea General Extraordinaria, quien elige Presidente Nacional por unanimidad de los presentes, a D. Francisco Rodríguez Aguado y a todos los componentes de su Junta Directiva Nacional.
      En esta misma Asamblea Extraordinaria y a propuesta del nuevo Presidente Nacional se acuerda también por unanimidad el cambio de nombre de la Hermandad, pasando a denominarse Hermandad Nacional Monárquica de España.   Los cambios aprobados por la Asamblea General Extraordinaria son enviados al Ministerio del Interior para su conocimiento y registro. De hecho el 2 de enero de 2013, el propio Ministerio, Departamento de Asociaciones en su Resolución dice textualmente: "Con el firme propósito de ejercitar continuidad a la encomiable labor y noble causa que en su día concluyeran en las actuaciones y principios que definían a la Hermandad Nacional Monárquica del Maestrazgo, se renombra dicha Asociación como HERMANDAD NACIONAL MONÁRQUICA DE ESPAÑA, entidad sin ánimo de lucro que al amparo de la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo y normas complementarias – posee capacidad jurídica y plena capacidad de obrar en todo el territorio español y allá donde le permitan".
   Defensora de la Constitución Española y de la Monarquía Parlamentaria, toda la actividad de la Hermandad Nacional Monárquica de España, está encaminada a fomentar la monarquía y los valores que emanan de ella en beneficio de España y los españoles. Para la consecución de sus logros, promueve cursos, seminarios, congresos y cuantas actividades sean oportunas.

    Fin de la digresión.
    La única aclaración que a titulo personal pretendo poner en tu conocimiento es que el Dr. Luis Conte Agüero no es actualmente el Presidente de la Academia de la Historia de Cuba (Exilio), de la cual yo personalmente también soy Académico de Numero. Ese cargo lo ostenta hoy en dia el Dr. Eduardo Lolo.
    Es una rectificación insignificante de un pequeño desliz reporteril, pero que es un ejemplo de que algunas personas escriben crónicas periodísticas, atribuyendo cargos cuya vigencia ha quedado desfasada, con lo que queda ligeramente deslucido el reportaje donde se incluye la información no verificada. Y se da un posible motivo de fricción entre el titular real de un cargo representativo y aquel a quien por error se le atribuye.

    Por lo demás, el nuevo diseño editorial de ENFOQUE3 ha mejorado muchísimo la presentación de la publicación y su atractivo tanto para los lectores así como para los posibles patrocinadores (aunque no he podido encontrar ninguna sección de anuncios en el sitio Web). 
    En todo caso, la extraordinariamente meritoria labor del Editor de Enfoque3 no va a quedar nunca suficientemente reconocida ni aplaudida como merece.

    Con un fuerte abrazo,
    -Roberto Soto Santana

    

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