Recuerdo 1999 como si fuera ayer. Cuando los otrora poderosísimos caudillos de los partidos políticos y aquellos magnánimos diputados y senadores que antes inundaban los medios de comunicación, terminaron haciendo cola en el habilitado o en la Oficina de Personal para introducir apresuradamente sus jubilaciones. La gran lección fue cuando salí del Congreso aquel día […]

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