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miércoles, 13 de enero de 2016

Enfoque Magazine 3

Enfoque Magazine 3


APARECE UN MISIL HELLFIRE EN CUBA

Posted: 12 Jan 2016 02:25 PM PST



Ros-Lehtinen, Díaz-Balart, Curbelo y Sires Hacen Declaración Conjunta Sobre Misil Hellfire Adquirido Por El Régimen de Castro  "El régimen cubano ha rechazado los esfuerzos del Presidente buscando la devolución del misil Hellfire a pesar de las negociaciones en marcha"
(Washington, DC) – La Congresista Ileana Ros-Lehtinen, Presidente del Subcomité del Medio Oriente y África del Norte y los Congresistas Mario Díaz-Balart (R-FL); Carlos Curbelo (R-FL) y Albio Sires (D-NJ) hicieron la siguiente declaración sobre reportes de que el régimen de los Castro obtuvo un misil Hellfire estadounidense.
 Declaración Conjunta por Ros-Lehtinen, Díaz-Balart, Curbelo y Sires:

"Independientemente de la forma en la que Cuba obtuvo un misil Hellfire – lo cual debe ser investigado – es irresponsable por parte de la Administración Obama, que a pesar de conocer que los Castro poseían tecnología militar confidencial norteamericana desde junio de 2014, aún continuara con la apertura de relaciones diplomáticas, viajes y comercio con el régimen.


"El hecho de que el régimen de Castro adquirió un misil Hellfire es un claro indicativo de las acciones que están dispuestos a realizar para socavar nuestra seguridad nacional y dañar nuestros intereses. El Congreso debe proveer supervisión para determinar como el sistema de control de exportaciones de los EEUU falló en prevenir esta grave violación y determinar si el sistema de espionaje cubano jugó un rol en la adquisición del Hellfire.
"El régimen cubano ha rechazado los esfuerzos del Presidente buscando el regreso del misil Hellfire a pesar de las negociaciones en marcha y que el régimen consiguió todo lo que buscaba. No es sorprendente que los hermanos Castro se sientan alentados a continuar con la represión del pueblo cubano con intimidación y arrestos ilegales a un ritmo alarmante.

"Esta es una infracción muy grave y estamos profundamente preocupados porque los Castro han compartido esta tecnología confidencial con países como Rusia, Corea del Norte o China. No debemos olvidar que el año pasado el Ministro de Defensa Ruso, Sergei Shoigu y el máximo oficial militar de China, el General Fan Changlong visitaron La Habana para fortalecer la cooperación militar y que un alto funcionario cubano, Miguel Díaz-Canel visitó la República Popular de Corea para reunirse con Kim Jong-Un. Urgimos a la Administración a responsabilizar al régimen cubano por sus continuas transgresiones contra su propio pueblo y por su continuo atropello de las reglas internacionales."
 

 

 

J. A. ALBERTINI y su Entierro del Enterrador

Posted: 12 Jan 2016 10:53 AM PST

Por, René León historiador y poeta

  He vuelto a leer la novela El Entierro del Enterrador del conocido novelista cubano J. A. Albertini, quien ha publicado, hasta el presente, seis novelas de temas variados y dos obras de testimonios verídicos: Miami medical team: Testimonio de humanidad y Cuba y castrismo: Huelgas de hambre en el presidio político. Entre las narraciones de ficción, sin volver a mencionar la que reseñamos, están: Tierra de Extraños, A orillas del paraíso, Cuando la sangre mancha, Allá, donde los ángeles vuelan y Un día de viento, todas ellas muy interesantes. El autor es miembro fundador del Pen Club de escritores cubanos en el exilio. Colabora en periódicos, revistas, páginas digitales de la Internet, en la radio y en la televisión con su programa dominical Cuba y su Historia. Reside en los Estados Unidos con su familia. Es oriundo de Santa Clara, provincia de Las Villas, Cuba.

  Albertini, en El entierro del enterrador, proyecta su ambiente geográfico en un plano universal al reflejar la realidad de naciones desangradas por las dictaduras. Ha recurrido aquí a experiencias geográficas que nos comparte en un contenido filosófico, sin entelequias ni sofismas. Desde el título del libro, él nos sugiere la muerte inexorable de un país estrangulado culturalmente. "Las revoluciones nacen y mueren en los cementerios",  declara uno de sus personajes. El sepulturero Generoso entrena a su sucesor, Felipito, que está condenado a la lobreguez cívica y humana de las generaciones siguientes. Para enfatizar la perpetuación de la tragedia de la Isla, afligida por la revolución, el autor recurre a los recuentos literarios (flash-back)acerca del entierro de Generoso. El relato adquiere un matiz costumbrista al desenvolverse los personajes en un ambiente cuajado de la cultura isleña y de su folklore  autóctono. Las comidas, supersticiones, sacramentos, música, apariciones y fantasmas nos ubican en la región de las Antillas, con sus sabores, aromas, sonidos y visiones tropicales.


  La extraordinaria habilidad de este autor, al detallar cada "escena" del transcurrir comunal, transporta la imaginación a un mundillo peculiar pero trascendente. Las novelas radiales dramatizadas aportan el ingrediente que se convierte en el único medio de evasión escapista para dar un descanso o distracción de la zozobra diaria. El relato da la impresión única usada en el cine, cuando un cuadro pintado adquiere repentinamente movimiento humano y vida auténtica. Aun el ritmo pastoso y adormilado del efecto alcohólico en personajes desesperados por su destino imbuye la mente de una realidad fantástica. La lengua popular se transforma en el condimento del giro popular y de la expresión local metafórica. Incluso el título mismo de la novela es una trágica pero impactante metáfora de la realidad de su país y de la de toda nación que ha sufrido el grillo dictatorial. La narración es enfocada con una magistral deliberación literaria, en la que el autor no ceja de infiltrarnos en la pesadilla implacable que vive cada día un pueblo oprimido. La muerte de Susanita y de Inmaculada nos espera en cada rincón del devenir humano de la novela, para recordarnos la futilidad de una mínima esperanza. Albertini parece asomar, desde estas páginas, su mano agarrotada por un dolor patente, para asirse del corazón del lector, y ello sin un ápice de sentimentalismo ni de melancolía. El relato de estos acontecimientos dramáticos llega al lector con una semántica precisa e ingeniosa, que ilustra la estampa literaria de la página con agudeza insuperable. Para citar una frase al azar, y las hay en abundancia, "la vida se congela en los ojos" de un personaje que muere, en la novela. La muerte es un incidente vital dificilísimo de representar con mérito en literatura, sin caer en lo mórbido, lo efectista y lo chabacano, algo que está totalmente ausente de esta obra. Las aleaciones verbales ingeniosas como "lengüilarga", "zoncera", "flaquencia" etc., son otra muestra de su estilo peculiar. El giro idiomático sorprende porque va más allá de la frase hecha y combina vocablos con un acierto innovador.

  Es refrescante leer una novela acerca de un tema al que se recurre tanto, pero que se las ingenia para aparecer novedoso, a pesar de un aciago mensaje. Por fin, un autor que no escribe para otros autores ni intenta satisfacer modas ni fórmulas aceptadas. Comentamos una novela que se lee "de una sentada", a pesar de su ambiente dolido y condenado a una diaria cadena perpetua. Su prosa es luminosa, sobreponiéndose a la tragedia de la Isla, por su tremendo poder ilustrativo. El lector se siente un observador alucinado por el destino de seres que no tienen tregua para recuperar la respiración, con un ritmo de aliento agitado por un devenir implacable y abrasador. Nos injerta en un mundo cruel, en que la tortura no solamente está en la cámara de los horrores, sino en la aberración histórica que significa la destrucción de la dignidad, en el envenenamiento de almas, y la corrupción del sentimiento humano. Saludemos una obra sobresaliente, de un autor que obviamente vive una pasión por nuestro rico idioma y por la representación artística de, tal vez, el más vituperable vía crucis de la condición humana.

 

ENTRE EL MIEDO Y LA RABIA

Posted: 12 Jan 2016 10:24 AM PST


Por Luis Marín.

Estos son los sentimientos más comunes entre los venezolanos para recibir al 2016. No es para menos: nadie en su sano juicio se atreve a hacer la menor conjetura sobre lo que nos depara el futuro inmediato, en parte, porque las decisiones esenciales escaparon a nuestras manos y ahora dependemos de lo que diga La Habana o Sao Paulo y tanto el régimen de los Castro como el de Dilma cayeron en la mayor incertidumbre.

 
A la inseguridad personal que produce no saber si será la próxima víctima de un robo, secuestro u homicidio, se unen otras inseguridades no menos graves, como conseguir cualquier  producto, incluso medicinas, ni a qué precio, si alcanzará el presupuesto y por cuánto tiempo lo vamos a poder sostener.

 
Ya hemos escuchado de personas reales, no de los míticos estratos D y E, que "estamos pasando hambre" y de profesores universitarios: "Bueno, ya lograron lo que querían, estamos quebrados". La otrora orgullosa 'clase media', el logro más celebrado de la política social del proyecto democrático, está arruinada.

¿A cambio de qué? A cambio de nada, porque ya debería ser obvio que un Estado no se puede manejar como un cuartel y una sociedad espartana, como la que han pretendido construir los Castro en Cuba, no es viable ni siquiera en una isla, que ha terminado por "abrir sus puertas al mundo".

 
La política de los Castro también se puede resumir en una sola palabra: "Intimidación"; pero esa política tiene límites estrechos y cuando son rebasados la policía y las FFAA  no son suficientes para contener la desesperación de toda la población y terminan volteándose, como sobran ejemplos para demostrarlo.

 
Las sociedades maniatadas, sometidas a controles excesivos caen en la disyuntiva de morir asfixiadas o rebelarse de algún modo, así sea soterrado. Por ejemplo, se puede pretender eliminar a los comerciantes, pero el resultado será una sociedad sin comerciantes, que no garantiza nada mejor que la situación original, con el agravante de que la venganza de la naturaleza es que todo el mundo termine convertido en un comerciante precario.

 
El gobierno luce como quien inclina un plano y luego pretende que los objetos que están encima no se deslicen en dirección a la pendiente; la oposición oficial se caracteriza por ofrecer soluciones falsas para problemas ficticios.

 

Por ejemplo, se empeñan en decir que las colas son producto de la escasez; pero no hace falta haber asistido a una sola clase de economía para saber que la escasez es uno de sus presupuestos, es más, sin escasez esa materia carecería de sentido.

 
La verdad que salta a la vista es que en política lo que se pacta en secreto luego tiene que defenderse en público: Predican que para combatir la escasez hay que  poner al país a producir y añaden, "eso es lo que hay que cambiar", léase, no al régimen. El problema es, ¿cómo se puede producir bajo el actual régimen?

 
Entre estas imposturas, vivezas y falsificaciones se va enredando la madeja que nos arrastró a la situación actual, que unos pretenden presentar como estupenda: "Votando hemos llegado hasta aquí", dicen, como si esto fuera una maravilla.

 

No pueden ocultar que para ellos sí lo es, porque usufructúan el poder sin solución de continuidad pasando de la IV a la V y están asegurados para cualquier otra República.

 

CUESTION DE PRINCIPIOS

Posted: 12 Jan 2016 02:27 PM PST

Por José M. Izquierdo, josemizquierdo@hotmail.com

Carlos Cúrbelo, cubanoamericano y congresista federal, presentó el proyecto de ley H.R. 4247 - Cuban Immigrant Work Opportunity Act (El proyecto de ley de Oportunidades de Trabajo para Cubanos), propuesta que según Cúrbelo, frenaría el abuso de la generosidad de EEUU hacia los cubanos que llegan a estas tierras, reservando el privilegio de estos beneficios solo para aquellos que demuestren ser refugiados de la persecución política en Cuba.

Por su parte Marcos Rubio, senador por el estado de la Florida y candidato a la presidencia de los EEUU, toma el mismo sendero que Cúrbelo asegurando en una entrevista en el canal CBS4, que muchos cubanos recién llegados a EEUU están abusando del sistema, y que los beneficios que reciben gracias a la Ley de Ajuste Cubano, tienen que ser revisados. Rubio, trabaja en una ley similar al proyecto de ley presentada recientemente por el congresista Carlos Cúrbelo,

Los motivos que mueven al congresista Calos Cúrbelo y al senador Marcos Rubio a impulsar estas medidas (Proyectos de leyes) en contra de los beneficios que reciben los inmigrantes cubanos, son lamentablemente ciertas, hay personas que se benefician de la seguridad social sin haber trabajado nunca en los EEUU, después regresan a Cuba y con ese dinero ayudan a sus familiares en la isla. Pero no todo es cierto y tampoco absoluto, hay atenuantes, errores y sobre todo falta de voluntad para castigar a los que violan la ley, de esa forma se evitaría que paguen justos por pecadores, acción que sin dudas seria menos dolorosa y más justa, al ser minoría los cubanos que violan la ley, la gran mayoría no lo hace.


A Curbelo y Rubio les pregunto; ¿Lo que hacen los cubanos no es exactamente lo mismo que hacen los Mexicanos y otras nacionalidades de inmigrantes que llegan a EEUU?, Desde luego, cada cual lo hace de acuerdo a sus posibilidades, pero la gran mayoría de los inmigrantes, vienen a este país para ayudar a los que dejaron atrás en sus países de origen. Traten de impedirlo y verán el avispero que van a provocar.

Es difícil entender si Cúrbelo y Rubio piensan como estadounidenses, como cubanos exiliados o como cubanoamericanos de primera generación. Como estadounidenses y representantes ante el congreso y el senado de esta nación, están en la posición correcta al defender los intereses económicos de la nación que representan. Como cubanos exiliados están creándoles dificultades a sus "Hermanos" cubanos, haciéndoles la vida más dura cuando llegan a los EEUU. Como cubanos americanos de primera generación, están en la posición que menos desearían sus progenitores, que sufrieron la misma realidad económica de estos cubanos, al llegar con los bolsillos vacíos a tierras extrañas años atrás.

Cúrbelo y Rubio saben, que el sistema de inmigración en esta nación no está debidamente engrasado, que  los trámites migratorios son lentos y demorados, costosos e ineficientes y obliga a largas esperas para poder recibir un permiso de trabajo o residencia, que les permita integrarse al trabajo. Esa ayuda que reciben los cubanos que recién llegan a este país, les sirve para sostenerse esos primeros meses y aliviar económicamente a los familiares que los reciben y ayudan. Por otra parte, están buscándole más problemas a las finanzas locales y a las instituciones que ayudan a estos inmigrantes.

Si estos dos representantes de origen cubano quieren proteger la economía de esta nación, y buscan los abusos que con su "Generosidad" se cometen a diario, hay muchos lugares donde buscar salud para una economía que está enferma desde adentro, desde el interior de los salones del capitolio repletos de inservibles burócratas. Ríos de dinero se derrochan en sistemas y programas de salud, en programas de ayuda social ineficientes y absurdos, que ellos nunca han denunciado.

Nunca he escuchado a un representante estadounidense de origen afroamericano, criticar los programas que ayudan a las minorías afro y de igual forma, tampoco he escuchado nunca a otros representantes de otras minorías, criticar o tratar de cortar los programas que benefician a sus hermanos de raza. Todos saben que sobre este tema hay mucha tela por donde cortar. Sin embargo, Cúrbelo y Rubio se atreven a pedir restricciones y limitaciones contra sus compatriotas, sin señalar los enormes errores y abusos que encierra el sistema de beneficios de esta nación.

¿Son estos dos "Cubanoamericanos" ejemplos de honradez y patriotismo?, En este caso, aunque estoy seguro que tienen razón, somos muchos los que no compartimos sus posiciones. Nunca debieron ser los primeros en lapidar a los "Suyos" a los que públicamente llaman, "Hermanos".
Jose M. Izquierdo  E-Mail.  josemizquierd

DEL DISCURSO UNICO AL OFICIALISMO PLURAL

Posted: 12 Jan 2016 09:58 AM PST

 Alberto Medina Méndez

Fueron demasiados años de hegemonía discursiva. La permanente apelación al ordinario recurso del panfleto, apoyado siempre en la burda propaganda, utilizada para adoctrinar y que así todos dijeran exactamente lo mismo, repitiendo sistemáticamente sin pensar, se empieza a esfumar lentamente.

Tal vez sea por eso que cuesta tanto acostumbrarse a este original arquetipo que se está configurando paulatinamente, día a día, que asoma muy tímidamente y que viene generando innumerables ruidos en ese engorroso esquema de progresiva adaptación.

Los hábitos no se cambian con facilidad. Llevará tiempo lograrlo, porque primero se debe internalizar ese proceso, comprenderlo con total claridad y asumirlo luego como absolutamente natural, como parte esencial de una evolución que finalmente se integrará a la rutina cívica.




Quedan atrás los tiempos en los que el mandamás decidía, casi en soledad, y luego imponía sin piedad, desde su arrogante liderazgo mesiánico, los argumentos a utilizar para que una porción de la sociedad se apropie de ellos y los defienda con idéntica convicción.

Se viene ahora un tiempo distinto, de individuos libres, con criterio propio, que forman parte de una comunidad más abierta, diversa y plural. En definitiva, al final de esta etapa, florecerá algo más parecido a una sociedad civilizada que a un rebaño que solo reitera lo que otros pensaron por ellos.

Todo eso supone un gran esfuerzo, de convivencia en el disenso, de respeto irrestricto por la visión del otro, de incondicional tolerancia, sobre todo frente a la esperable discrepancia y más allá de las eventuales razones esgrimidas en cada caso. Ese gran desafío precisa del coraje necesario para abandonar todo lo conocido, lo que incluye dejar de lado la eterna lógica del "ellos o nosotros", esa que invita a dividir a la sociedad en dos bloques totalmente homogéneos, en rivales antagónicos sin ningún tipo de matices.

Siempre existirá una masa crítica de personas que acuerdan, en general, con el accionar de quien conduce oportunamente el gobierno, y otro grupo que asumiendo notables diferencias, se siente más cómodo en un rol opositor. Eso jamás desaparecerá. No es tampoco deseable que suceda. El reto consiste en intentar desarmar los clásicos engranajes del tradicional discurso único que sostienen aquellos que siempre apoyan a los que detentan el poder.

Con gran dificultad, pero a paso decidido, se viene estructurando un novedoso modelo de oficialismo, de acompañamiento a los que gobiernan, pero ya no desde la humillante actitud de aplaudidores seriales. Un conjunto de personas, de diversas extracciones ideológicas, con visiones, a veces coincidentes y otras encontradas, conformarán ese nuevo espacio menos vertical. Ya no será el oficialismo abyecto de otro tiempo. Se trata ahora de un grupo de seres humanos con una dinámica distinta, con grandes acuerdos en lo general, pero también con sus propias contradicciones, en ese diálogo abierto, a veces sin norte y otras con más intuición qué razón.

Este nuevo escenario está bastante lejos de la perfección. Después de todo, en este mundo sin certezas, en materia de opiniones, no existe tal cosa como la "verdad revelada", sino en todo caso miradas, siempre parciales, a veces un poco más completas, pero jamás totalizadoras.

El recorrido recién empieza, es pausado, y no se desarrolla en línea recta, sino que, con múltiples tropiezos, va transitando sinuosamente esta nueva experiencia. Es imprescindible comprender este fenómeno. Entender lo que está sucediendo ayudará a dejar de lado la dialéctica binaria del blanco o negro, de la simplicidad como única forma de interpretar la realidad.

Si aún no se ha percibido esta nueva construcción, se corre el riesgo de caer, otra vez, en la trampa de la crispación, esa que invita a visualizar al que piensa de modo opuesto como un enemigo irreconciliable. Hay que girar hacia algo sustancialmente diferente. El aprendizaje del pasado debería ayudar a que esta peculiar etapa sea superadora. No será tarea sencilla. Las secuelas de lo vivido están aún muy frescas, golpean a diario, y de tanto en tanto, intentan regresar abruptamente al ruedo.

En las crisis siempre existe una oportunidad. Pero también es cierto que muchas dificultades pretenden quedarse para siempre. Depende de los ciudadanos asumir el compromiso de edificar algo sólido capaz de reemplazar a aquella triste era dominada por la ira como denominador común, por una alternativa mejor, imperfecta, pero más estimulante.

Lo más interesante es que nada de eso, depende de los gobernantes. En todo caso, ellos podrán sumarse a este mecanismo naciente, aprovecharse de él, comprendiendo su entorno y sumando voluntades diversas bajo esta flamante perspectiva.

El verdadero cambio radica en la sociedad, en cada uno de los individuos que la integran. Son ellos los que pueden definir las nuevas reglas de juego para una convivencia armoniosa. Esa coexistencia no precisa de una mayoría matemática que imponga al resto su voluntad, obligándola a someterse servilmente, sino de un debate abierto como método vital.

El desafío que está por delante es complejo. Recién se inicia este sendero, con gran parsimonia y bastante desorden, con algo de caos y también con cierto desconcierto. Pese a las dificultades, tal vez valga la pena intentarlo. Se requerirá de paciencia y también de perseverancia. Eso será indispensable para pasar del discurso único al oficialismo plural.


 

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