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jueves, 7 de enero de 2016

Enfoque Magazine 3

Enfoque Magazine 3


¿SE INICIA EL DESMANTELAMIENTO DEL ANTI CASTRISMO?

Posted: 06 Jan 2016 02:10 PM PST

Por Robert Penn-Davis especial para ENFOQUEM3 –ON LINE

Recientemente fue depuesto Carlos García-Pérez, como director de Radio y TV Martí. En su lugar nombraron a María "Malule" González, una periodista, puertorriqueña, que ha laborado en Univisión y CBS  entre otros medios. La cesantía le llegar a Carlos García envuelto en el rumor de una mala práctica laborar por parte de este cubano-puertorriqueño abogado, que fuera nombrado para ese puesto, por el presidente Barack  Obama, hace cinco años. Otro rumor corre sobre que la transferencia de dirección  está diseñada como preámbulo para dejar atrás cualquier rescoldo de anticastrismo en "los tres Martí", como algunos suelen llamar al proyecto. Algo relevante es la visita que "Malule" hiciera a Cuba días antes de su coronación. Visita que calificaron: "como personal".

En la investidura de María González "Malule", estuvieron presente además de Carlos García,         Guillermo Santacruz, quien laboraran anteriormente en Radio Martí y ahora es parte de un grupo que cabildea por la normalización de las relaciones entre Washington y La Habana.

Algunos observadores del tema cubano, especulan sobre que el nombramiento de esta "no cubana", tiene como objetivo primario, que el desmantelamiento del "anticastrismo": que fuera el motivo principal  de la fundación de Radio y TV Martí, no se dieran con alguna personalidad de origen cubano, dejando este trabajo a alguien ajeno al tema cubano.

"Malule", por su parte asegura que la política editorial del la emisora continuara siendo la misma, sin embargo los cambios de algunos  presentadores calificado como  "algo recalcitrantes", de sus programas; dejan alguna duda sobre la veracidad de las declaraciones de la señora González.

Por otra parte, la nomina de radio y TV Martí, está abarrotada de "ex" empleados, de la radio la televisión y agencias de noticias cubana. Dando a veces la impresión que fueran contratados desde que aun permanecían en la isla o en el extranjero; haciendo labores para el gobierno cubano.

Hoy es fácil escuchar a través de Radio Martí, la música de Silvio Rodríguez y otros pregoneros castristas; olvidando los motivos que sirvieron de estribo, donde afincarse para lograr la creación de Radio y TV Martí, y cuando se mantiene aun los motivos, que justificaron hace ya treinta y seis años, la creación de Radio y TV Martí.   

Muy Lamentable.

LA POLITICA... Y SUS COMPONENTES

Posted: 06 Jan 2016 10:30 AM PST

Por Adam  Dehoy (Especial para Enfoque 3 Magazine)

No sé cuántos miembros componían las famosas comparsas de los antiguos carnavales en Cuba. Sé que los miembros de los grupos de zamba en Brasil, son muchos. Y en ambos casos son más que los, hasta ahora cuatro –que son bastante–  aspirantes para el disponible puesto de Alcalde de Miami-Dade.

Qué tiene la Alcaldía de atractivo, para que la gente quiera "sacrificarse" por ocupar esa posición… "tan dura"
.
A mí me emociona cuando escucho esos cándidos pronunciamiento de entrega, por parte de los aspirantes, todos los cuales lo hacen por amor a los ciudadanos, por "vocación de servicio", por solidaridad con los necesitados, etc., etc.

¡Que bueno son!
Todos son muy buenos. Ninguno lo hace con la intención de conseguir, poder, influencia, beneficios económicos. No. Nada de eso. Solo por vocación de servicio.

Yo creo que los votantes responderían mejor si el mensaje que le envían, fuera más legítimo y creíble. No veo nada inmoral que haya gente, –porque sé que los hay–, con vocación de políticos, gente que disfrutan e intentan su mejor trabajo dentro del mundo de la política. La política es inherente a las relaciones  entre los seres humanos. Y es innecesario y además contra producente, estar con esa "cantaleta" de sacrificados santurrones, que intentan esconder otras nada sacras intenciones, con sus propósitos  de ocupar puestos de poder.

Los políticos son inevitables. Hay política en nuestro modo de conducir una familia, un negocio, un club social. En todas nuestras actividades, hay política; por lo tanto tienen que haber políticos.
Ahora que se levanta con bastante fuerza un movimiento de satanización de los políticos, ocurre que los que dirigen ese movimiento lo que hacen…  es política. Son de hecho políticos. Hay aspirantes que basan sus campañas en la crítica a los políticos, haciendo política. Y son en muchos casos los que enarbolan su "gran vocación de servicio" con muy poca credibilidad.

Yo creo que abandonar esos hipócritas slogan, y apoyarse en mensajes creíbles, reconociendo, que se aspira porque esto además de producir, imagen, respeto, influencia y a veces hasta una sensación "orgásmica", es además un empleo del cual se puede vivir… bien; explicaría porque se expone su vida privada, su tranquilad familiar y a veces hasta su salud, –porque hay bastante stress, en estas actividades–, para ser aprobado.

Y ustedes dirán, qué tiene que ver esta nota con las comparsas y los grupos de zamba. Pues  que todas estas actividades tienen un componente humano que producen muchas de las sensaciones de las que hablamos arriba. ¿No es eso suficiente?


MEMORIA DE JULIO MATAS

Posted: 06 Jan 2016 06:03 PM PST

     Por Rolando Morelli
Profunda conmoción ha causado en los círculos literarios y teatrales de Miami, y otras latitudes, la noticia del fallecimiento de Julio Matas, actor, director, dramaturgo, narrador y ensayista, quien fuera no sólo un amigo, sino un referente luminoso del exilio cubano para todos los que le conocieron y trataron en uno u otro momento. No me propongo escribir un obituario más, ni reiterar aquí para consumo del lector de paso, las extraordinarias cualidades de su persona, sino pasar revista someramente a su contribución al haber de la literatura y el teatro en español que se escribe en los Estados Unidos, desde la condición peculiar del cubano exiliado. Recientemente, las Ediciones La gota de agua, que presido, cuya sede se halla en Philadelphia,  dedicó a Julio Matas el tercero de sus Cuadernos Monográficos/ Dossier —una suerte de archivo ligero, a la vez que de prontuario donde se registra la obra y el recorrido creativo de un autor, y  adopta un atractivo formato de revista. Hasta el presente han merecido nuestra atención respectivamente Zoé Valdés y Matías Montes Huidobro. El número en cuestión fue coordinado por el profesor Jorge Febles —co-editor asimismo de la prestigiosa revista 'Caribe'— y en él se recogen diez trabajos críticos de los cuales nueve fueron encargados expresamente para el número, y otro constituye una reproducción: un artículo-reseña del prestigioso dramaturgo, crítico y académico mexicano Guillermo Schmidhuber, debidamente autorizada por el autor. 

En todos estos trabajos se analiza con criterio exhaustivo y crítico, diferentes aspectos de la  producción del creador Julio Matas, así como otros aspectos de su proteica actividad e inquietudes creadoras, como actor y director igualmente. Se reproducen también un cuento, y un ensayo de su autoría sobre la Electra Garrigó, de Piñera, el que fuera un amigo, y en alguna medida su maestro. Se publican algunos poemas inéditos del autor, quien se diera a conocer en los años mil novecientos cincuenta, muy joven aún, en la capital cubana, como poeta de acendrados versos, si bien luego pareció apartarse del cultivo de esta forma poética. Aparece igualmente en este número de los Cuadernos Monográficos / Dossier la última de las entrevistas concedida por Matas, quien ya entonces se encontraba muy afectado por la dolencia que terminaría con su vida. Dicha entrevista es no sólo importante por esta razón, sino porque en ella, con su acostumbrada sobriedad y buen tino, declara Matas categóricamente, entre otras afirmaciones importantes, lo que de positivo ha representado el exilio para él, una fuente de "libertad creadora" de la que ha podido aprovechar para hacer su obra. Vale la pena resaltar esta actitud del autor, por lo que revela respecto a su integridad y a su entereza. No se trata de que el exilio no haya representado para él como para cualquiera, una herida abierta, una laceración en carne viva, sino de sobreponerse a ésta para no vivir —o morir— "de a poquitos", nunca mejor dicho en la ocasión. La afirmación del ser y de la libertad, frente a la tragedia del "desarraigo", asumida por Matas, constituye una conducta ejemplarizante para todos, incluso cuando no fuera el propósito primordial del creador alzarse como referente de nada. Especialmente ejemplar resulta su actitud en los momentos actuales, en que tantos se muestran vacilantes y aún conciliadores con la tiranía que nos empujó al exilio, en primer lugar, validos de añagazas de todo género. Pocas veces se muestra más tajante el entrevistado que en su desaprobación del contubernio entre algunos en el exilio, y los autores enviados de visita desde la isla, en representación oficial u oficiosa de la propaganda del partido único, mientras que la entrada de los autores exiliados y sus obras respectivas sigue viéndose obstaculizada, y supervisada estrechamente por las autoridades de la tiranía, no obstante sus protestas y gestos grandilocuentes de cara a la galería y a los medios internacionales de noticias. Digno hasta el final de sus días, Matas recuerda en la misma entrevista, los días aciagos de las UMAPs, cuya zozobra acabó por empujarlo al exilio y evoca a sus compañeros de profesión, cuyas vidas fueron trituradas por esa maquinaria infernal de los campos de trabajo forzado. No es posible pasar página, como si todo eso hubiera simplemente pasado al olvido o no hubiera supuesto infinitas lágrimas y una tragedia nacional. No es posible hacer concesiones a cambio de "un viajecito" o de que le publiquen a uno una piecesita cualquiera, como si hoy mismo no se estuviera reprimiendo a la luz pública a cualquiera que manifieste su descontento o exprese ideas contrarias a la perpetuación del régimen tiránico. Para un hombre a quien el concepto mismo de "patriotismo" resulta extraño —según declara expresamente en la entrevista aludida, si bien en más de uno de sus poemas parecería "contradecirse"— la conceptualización del patriotismo se hace conducta en su asunción del exilio y de la vida misma.       En tres ocasiones le visité en el asilo donde esperaba la muerte —aunque tal vez se trate de una expresión inadecuada en su caso— cuando el equipo editorial de La gota de agua ya se hallaba empeñado en la producción del número que le dedicamos. La última vez fue a principios de diciembre. En el curso de estas visitas tuve amplia ocasión de departir con él. Seguía siendo el mismo de siempre, pese a su evidente deterioro. Lúcido hasta el final, era consciente de las limitaciones, sobre todo físicas, que le imponía su enfermedad, y ocasionalmente se refería a ellas con una ironía, ligera y refinada. Por mi parte, habría querido volver a entrevistarlo con la idea de añadir más adelante, a la entrevista que le había hecho unos meses antes, el resultado de este nuevo intercambio, pero habría sido abusivo de mi parte pedirle que se sometiera a ella. Me observó en algún momento, que tal vez los medicamentos lo pusieran un poquito eufórico, quizás para explicar lo animado de su estado. Le hice ver que se trataba de mi cercanía. Él lo tomó absolutamente en serio, pese a que ambos reímos. No se trataba, por otra parte, de ningún descontrol ni de un comportamiento fuera de lo usual, pero había en su mirada una chispa que, inopinadamente sin embargo, podía apagarse de repente. Hablamos de todo, de mucho en esas visitas y volvimos sobre el tema de Cuba y el exilio. Con cuánto dolor evocó más de una vez una Cuba que, no sé si lo sabía, ya no existía sino en nosotros. Evocó su infancia, regalándome dulces y tristes confesiones a las que, bien sé que no era propenso. Simplemente, yo acertaba a estar, y coseché esa gracia. La coordinación del número monográfico que le dedicábamos, y en consecuencia la impresión del mismo, se demoraban más de lo que hubiéramos querido, y Julio se impacientaba tanto como nosotros.   —Chico, para cuándo crees que estará listo. Me gustaría verlo antes de... Bueno, lo que tú sabes... ¿no?


Después de explicarle lo que ocurría me dijo con picardía:  — ¿Será que es mucho lo que tienen que decir de mí, o que no se encuentra quien escriba nada sobre mi obra?        Le aseguré que no se trataba de lo segundo, en todo caso de lo primero. Ambos nos reímos y seguimos hablando de otras cosas. Antes de despedirnos durante esta visita, le prometí que vería muy pronto las pruebas de galera. Yo mismo albergaba la esperanza de que si no vivía hasta la salida del número impreso, por lo menos alcanzara a ver el número que se le dedicaba en su fase previa. Albergaba, tal vez con un poco de vanidad, esta esperanza.      Cuando, en efecto, estuvieron listas las galeras, hice un viaje desde Philadelphia, a mediados de noviembre (2015) para presentarle al menos éstas y observar su reacción. Se alegró muchísimo con mi visita, y observó con mucho interés las pruebas. Para mi sorpresa se percató a primera vista de algunas de las erratas que aparecían en las páginas, y recordó de repente el nombre de la actriz que aparecía con él en una de las fotos.         —Ésa es Ana Viña. —Indicó—. Hay que ponerlo ahí. —Luego sonrió satisfecho y confesó estarlo. En repetidas ocasiones me expresó su gratitud por el dossier que le dedicábamos, y me encargó asimismo darles las gracias en su nombre a todos los colaboradores del número. A principios de diciembre, cuando ya disponíamos del material impreso le hicimos llegar el primer ejemplar a través de Luis González-Cruz. Habíamos convenido Luis y yo, en traerlo más adelante, al lanzamiento oficial que se anunciaba en el marco del Congreso Internacional "Vínculos, continuidad y resistencia: tres rasgos de la cultura cubana", que sesionó durante los días 5, 6 y 7 en la Casa Bacardí, y estuvo dedicado a conmemorar el vigésimo quinto aniversario de la muerte de Reinaldo Arenas. A pesar de que la movilidad de Julio era cada vez más precaria, nos alentaba contar con su presencia en el momento del lanzamiento, pero no pudo ser. El propio González Cruz me comunicó poco antes la absoluta imposibilidad del traslado hasta el lugar del congreso. Supo Julio, sin embargo, de la presentación del número. Luego se hizo el silencio. Un silencio presagioso, que culminó con su fallecimiento poco antes de terminar el año 2015.  Al amigo, al creador de talentos múltiples, al cubano íntegro, al hombre fino, al exiliado sin vacilaciones, seguramente se le recordará a través de su obra y de la memoria que nos deja. ¡Descanse en paz su alma buena!

ANNUS HORRIBILIS

Posted: 06 Jan 2016 09:52 AM PST

Por Luis Marín.

"Si le parece que el año pasado fue malo, espere para que vea el próximo", es una frase muy repetida en Venezuela y no en tono de broma. Absolutamente todos los pronósticos coinciden en señalar que el 2016 será el peor año de la revolución y eso es mucho decir.

Con los índices de inflación, escasez, desempleo, criminalidad, corrupción e impunidad más altos del planeta, combinados con el más bajo nivel de los precios del petróleo, crecimiento económico, transparencia en la gestión pública, respeto a mínimas reglas de juego y una disparidad cambiaria desquiciante, parece que el mayor pesimismo es poco.

Calcular el precio de cualquier bien o servicio en tanques de gasolina ilustraría la bizarra situación del país. Por ejemplo, si el vehículo es pequeño el tanque se llena con dos bolívares, luego, vea cuánto cuesta un cafecito: cien tanques de gasolina, esto es, la gasolina que consumiría en dos años en un cafecito. ¿Qué economía puede funcionar así, si es que todavía merece llamarse "economía"?

 Venezuela es el país con mayor inflación que convive paradójicamente con un riguroso control de precios, por lo que cualquier producto oscila entre uno irrisorio a otro escandaloso, lo que produce la desconcertante impresión de que en materia de precios nada tiene sentido, todo resulta arbitrario.

A esta pérdida de músculo económico y financiero, de fractura de la estructura social y, lo que es peor, de adormecimiento del nervio moral de la sociedad, hay que añadir la creciente incertidumbre política, todo lo cual prefigura lo que a nuestros genios les gusta llamar "la tormenta  perfecta".

No es momento de preguntar qué hemos hecho mal los venezolanos para llegar a una situación inconcebible incluso para una mente muy maligna que se hubiera esmerado en hacer lo peor que podía hacerse, porque es evidente que se pueden hacer las cosas bien y que no obstante todo salga mal.

Hace siglos que los británicos inventaron el mito de "la mano invisible" que hace que cada individuo actuando en su propio provecho y sin ponerse de acuerdo con los demás, termine haciendo aquello que favorece óptimamente a cada uno.

Pero eso será en Escocia; en Venezuela, en cambio, no podía inventarse sino el mito de "la mano pelúa", que se encarga de enredarlo todo para que esta constelación de individualidades (que no sociedad) haga aquello que le viene en gana con la única certeza de que al final todos resultaremos idénticamente perjudicados e insatisfechos.

No digamos que nadie hace nada por complacer a otro, lo que sería comprensible, sino que no hace nada por complacerse a sí mismo si sabe que con ello alguien podría verse favorecido, en cuyo caso, prefiere sacrificar su propio interés con tal de que los demás también se jodan, una actitud que se creía exclusiva del Medio Oriente.

Carlos Andrés Pérez podría ser recordado por una sola palabra para definir la conducta de las élites venezolanas de fin del siglo XX y principio del XXI: "Autosuicidio". Lo que no tiene nada de raro y parece que también lo heredamos de España.

Decía Ortega y Gasset que el pueblo español odia por encima de todo al hombre excelente, quizás  por eso tantos terminaron en el extrañamiento. El famoso divulgador filosófico Fernando Sabater dice que cuando recibe algún reconocimiento entra en pánico, por lo que para conjurar el odio de sus compatriotas añade: "¡Pero tengo unos cólicos horribles, que me están matando!"

Quizás este afán de medianía explique el fracaso del liberalismo y el éxito clamoroso del socialismo en España como en Venezuela y no poco de los laberintos respectivos.


UNA VICTORIA AMERICANA

Posted: 06 Jan 2016 09:45 AM PST

Por Pedro Corzo. periodista e historiador
Este descalabro internacional de los extremistas, quizás ayude a la formación de una conciencia ciudadana a favor de la democracia en todo el hemisferio. Una  ciudadanía informada y alerta es la mejor salvaguarda de la libertad.
Electores que sepan defender sus derechos y cumplir con sus deberes. Capaces de no asumir como validas soluciones mágicas que solo se sostienen sobre propuestas demagógicas que socializan la miseria y cercenan libertades, son los mejores garantes de los derechos ciudadanos.
Se aprecia que los pueblos y los líderes menos aislacionistas son aquellos que han estado involucrados en conflictos internacionales  o que han padecido dictaduras. Demuestran una sensibilidad mayor ante los problemas de otras naciones y una mayor disposición a prestar su cooperación.   

El  triunfo de la democracia en Venezuela, sumado al de Mauricio Macri en Argentina,  tal vez impulse la formación de líderes de fuertes convicciones democráticas que no contemplen el poder como una vía fácil y expedita de  enriquecimiento personal y un medio para abusar de las prerrogativas que le confiere gobernar.  
Un liderazgo convencido de que la defensa de la libertad y de los derechos ciudadanos es un compromiso transnacional. Dispuestos  a elaborar una estrategia capaz de asociar factores distintos, pero inspirados en el objetivo de alcanzar y preservar el estado de derecho. La historia ha demostrado que cuando un país es controlado por la autocracia, la libertad del resto de las naciones está en peligro.
América demanda dirigentes nacionales obligados a la defensa de la democracia, abanderados de las libertades políticas y económicas de su país, sin que sean ajeno a los problemas y dificultades de sus vecinos. La solidaridad democrática debe ser un principio fundamental en las relaciones hemisféricas.
Es necesario que entidades como la Organización de Estados Americanos cumplan con sus obligaciones. La OEA cuenta con instrumentos legales para que los déspotas no puedan mantenerse en el poder. Han sido mecanismos aprobados y reconocidos por todos los gobiernos, que desgraciadamente no han sido aplicados, porque han primado los intereses sobre los valores que los dirigentes dicen defender.
Es preciso es necesario constituir organizaciones no gubernamentales, comprometidas  en la defensa de los derechos ciudadanos. El dejar pasar y hacer a los enemigos de la democracia, aísla a sus genuinos defensores, situación que aprovechan los partidarios de la globalización del despotismo.
Los demócratas de América Latina están obligados a reinventarse. La colusión del populismo, corrupción y el narcotráfico origina gobiernos que sustentan su gestión en el odio y la confrontación fratricida. Es fundamental una propuesta hemisférica del Socialismo del Siglo XXI.


Venezuela y Argentina fueron faros de libertad en el Siglo XIX, han repetido la gesta. No desperdiciemos la oportunidad. Es un reto que todos debemos que tenga la libertad y el respeto a los derechos individuales como premisa fundamental. 

Aunque amargue, hay que reconocerlo. Del enemigo se ha de aprender. Trabajar en proyectos que unan, trazar líneas de acciones comunes y desarrollar constantemente una política de solidaridad activa que hagan más dinámica las propuestas democráticas.

Lamentablemente la América democrática no cuenta con una entidad no gubernamental que esté capacitada, o al menos dispuesta, a discutir, debatir y confrontar en la defensa de los intereses democráticos no contaminados por el despotismo asumir
Los venezolanos comprometidos con desplazar la autocracia que impera en su país, han logrado una victoria rotunda, tan ejemplar, que es de esperar que esa voluntad se exprese con mayor vehemencia en sucesivos procesos electorales que demuelan por completo un gobierno corrupto y violador de los derechos ciudadanos. 
Los electores aprovecharon muy bien su última oportunidad. Nicolás Maduro había asegurado que si triunfaba en los comicios el proceso se radicalizaría, lo que significa que los derechos ampliamente vulnerados, iban a ser abolidos por completo.
Los lideres de la oposición tuvieron la habilidad de constituir la Mesa de la Unidad Democrática, un ejemplo de cómo personalidades contrapuestas, que en algún momento de sus respectiva historias políticas fueron enemigos, mucho más que adversarios, lograron acuerdos con el único objetivo de derrotar un régimen corrupto y arbitrario.
Los resultados de estos comicios, aunque aún falta mucho para que al país retorne a la democracia plena, simbolizan el triunfo de la libertad sobre la autocracia que Hugo Chávez impuso, después de haber arribado al gobierno a través del voto popular.
La propuesta de Chávez era internacional. Su denominado Socialismo del Siglo XXI, una leyenda para encubrir con mensajes de justicia el caciquismo, trascendió las fronteras de Venezuela,  y germinó en varios países, en consecuencia, está derrota es también para los gobernantes que copiaron el modelo de despotismo electoral que el oficial golpista propició y promovió.



LA DEBIL TESIS DE LA HERENCIA RECIBIDA

Posted: 06 Jan 2016 09:37 AM PST

Por, Alberto Medina Méndez
Luego de un ciclo político repleto de desmadres y absurdos dislates, plagado de deplorables administraciones con consecuencias nefastas, viene ahora otro distinto, que deberá enfrentar el complejo desafío de intentar remediar cada una de esas cuestiones y rearmar, por etapas, el rompecabezas.

No es una sorpresa, que haya aparecido abruptamente en la escena el tierno argumento de la "herencia recibida", que pretende presentarse, esta vez, con un aura de sensatez, generando cierta empatía. Ni siquiera es original, porque ya se lo ha usado en el pasado con variado éxito.

Claro que hay que ser comprensivo y se debe tener paciencia para permitir que todo se acomode poco a poco. Se trata, justamente, de acompañar en el recorrido correcto y no de aplaudir lo que sea, solo porque ha transcurrido un breve lapso o se ha recibido todo en una pésima situación.

Es importante comprender que los que tomaron la posta del poder en estas difíciles circunstancias, no lo hicieron en contra de su propia voluntad. Nadie los ha obligado a ser parte del proceso electoral que culminó con su triunfo.

Sería muy ingenuo creer que ellos esperaban asumir con condiciones muy favorables. En la campaña lo señalaron hasta el cansancio. Quedaba atrás un país arrasado por las impericias de años de decadencia moral.

Cuando un grupo de personas participa de una elección y se postula para ocupar cargos de tanta jerarquía, sabe que ganar es un riesgo que implica responsabilidades. No es un mero juego de azar con vencedores y vencidos. El que obtiene apoyo popular deberá gobernar y ejercer el poder.

Eso también significa que el que consigue la victoria no se convierte en monarca, sino en un engranaje más del complejo funcionamiento de una siempre endeble república, como casi todas las que existen en el planeta.

Nadie pide magia. Obviamente, habrá que esperar para resolver tantos problemas, pero no menos cierto es que el camino a transitar se construye con progresos sucesivos, con victorias parciales, con pequeños pasos que van marcando esa senda, que confirman que se avanza hacia lo soñado.

No ayuda en lo más mínimo la delirante idea de promover y repetir ese argumento, tan frágil como patético, conocido como "la herencia recibida". El inventario con el que se asume es parte indivisible del resultado electoral.
Si la herencia hubiera sido magnífica, estas personas que hoy gobiernan no hubieran triunfado en las urnas, y por lo tanto no estarían en sus funciones.
Precisamente han resultado victoriosos porque la herencia es esta y no otra.

La responsabilidad no puede ser transferida graciosamente hacia el pasado. Una vez que se asume la conducción, todo lo que ocurre de allí en adelante tiene que ver con lo que se hace bien y, también, con lo que se omite.

No se puede dar en el clavo siempre. Los seres humanos son esencialmente imperfectos. No se pretende la presencia de genios superdotados en el gobierno, ni de personas infalibles a prueba de todo. En todo caso, lo que se espera es una actitud diferente frente a la equivocación. No caben ni la negación, ni hacerse los distraídos tampoco, mentir mucho menos. No parece desatinado exigir algo de verdad, un poco de autocrítica y un explicito reconocimiento de los descuidos propios. Sería saludable diferenciarse del pasado, de aquella era de manipulaciones mediáticas y épicas inventadas, tan divorciadas de la realidad.

El nuevo gobierno acertará en algunas cuestiones y se equivocará en otras. Suponer que será perfecto sería una descabellada muestra de ambición desproporcionada y absoluta irracionalidad.

Un excesivo optimismo no contribuye para nada y coloca las expectativas en un lugar inadecuado. Eso culmina, invariablemente, en grandes desilusiones y enormes frustraciones, tan inadmisibles como la ridícula postura de caer en la trampa de una euforia desmedida.

Probablemente, el sorpresivo triunfo electoral, tenga algo que ver con lo que está ocurriendo ahora. Después de todo, ni en los círculos más íntimos del nuevo oficialismo se asignaban grandes posibilidades de lograr esa meta. Es posible que esa actitud, algo inconsciente, haya impedido que se construyan talentosos equipos de gobierno con la debida anticipación y que, en la campaña electoral, se hayan consumido todas las energías solo diseñando consignas enfocadas en decir lo que la gente quería escuchar.

Al actual gobierno le toca en suerte gestionar. Tiene que administrar lo que le dieron así como está. Se pueden buscar artilugios comunicacionales y apelar a cierta clemencia popular pero, más tarde o más temprano, mandarán los despiadados resultados y entonces para lo único que habrá servido este retorcido recurso es para conseguir algo de tiempo extra.

Al cabo de unos meses, solo contarán los éxitos y los fracasos. Aquello que se haya hecho bien traerá recompensas políticas y los asuntos pendientes que no se logren resolver en función de las desmesuradas expectativas planteadas serán su contrapeso obligado. Por eso es imperioso enfocarse en tomar, cuanto antes, las decisiones necesarias e impostergables. El tiempo se consume, la "luna de miel" algún día termina y en ese instante no alcanzará con la débil tesis de la herencia recibida.


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