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sábado, 28 de mayo de 2016

Enfoque Magazine 3

Enfoque Magazine 3


EL RIESGO DE QUEDARSE A MITAD DE CAMINO

Posted: 27 May 2016 11:04 AM PDT

Por, Alberto Medina Méndez
El recorrido ha sido trazado y parece estar suficientemente definido. Más allá de las eventuales coincidencias o discrepancias que, tanto desde la política como desde la sociedad se plantean, el actual gobierno parece decidido a transitar el sendero que ya ha elegido.
              Los que no comparten esa orientación general lo han manifestado expresamente. En muchos de esos casos se trata de personas que han ocupado puestos de conducción y que han demostrado con creces lo que pueden ser capaces de hacer cuando disponen de cierta supremacía al frente de la administración de la cosa pública.

            La visión del populismo y sus programas socialistas ya han sido probadas con resultados catastróficos demasiado evidentes. Concentración del poder, intervención del Estado en la economía, discrecionalidades por doquier y un espíritu autocrático que no han logrado disimular, por solo citar algunas de sus más inocultables y despreciables características.
             El debate del presente tiene que ver con la dinámica seleccionada en esta ocasión, la velocidad con la que se intentan implementar ciertos cambios, la oportunidad de las necesarias reformas y la gobernabilidad imprescindible para llevar adelante esta intrincada etapa.
             Muchos factores e ingredientes se conjugan en la actualidad y es difícil saber como administrar las fuerzas para llegar a buen puerto. No existe receta infalible, ni fórmula segura para enfrentar esta compleja transición.
            Algunos suscriben cada paso que se ha dado, avalando no solo el rumbo de esas determinaciones, sino también sus tiempos y modos. Otros, más escépticos, reclaman más celeridad, convicción y eficacia para cerrar pronto esta fase y dar vuelta la página sin estériles dilaciones.
            Este parece ser el gran dilema del momento. Resolver algunos asuntos relevantes, desactivar ciertos peligros latentes, timonear esta mutación, no parece tarea sencilla, pero existe un riesgo implícito y es saludable ponerlo sobre la mesa, exteriorizarlo y hablar de él con absoluta crudeza y claridad.
             Ignorar esta cuestión, hacer de cuenta que no existe chance alguna de que los escollos atenten finalmente contra el resultado esperado, no ayuda en nada. Es importante analizar todas las posibilidades y testear cuidadosamente la secuencia de los hechos, para disponer de un plan alternativo que no sea extemporáneo y permita reaccionar a tiempo.
              Muchos dicen que los gobiernos siempre tienen esa variante a su alcance y que todo está debidamente previsto. Sin embargo, por momentos, diera la sensación de que se trata de apuestas únicas, de callejones sin salida y que se deambula por la cornisa, solo intentando minimizar costos políticos.
             Resulta muy razonable que la agenda contemple aspectos políticos y prevea controlar el poder, mantener la sustentabilidad electoral y el acompañamiento cívico. Sería ilógico que no lo tuvieran en cuenta.
             Pero no menos cierto es que cuidar ese costado importante pero no vital y poner en jaque el objetivo principal implica asumir mayores riesgos que podrían traer complicaciones que pueden ser absolutamente evitadas.
              En concreto, la actual gestión está intentando alcanzar la meta, pero ha elegido una estrategia demasiado prudente, y esa actitud le puede costar caro no solo al oficialismo, sino fundamentalmente a la sociedad.
             El diagnóstico de casi todo el arco político es que el futuro depende, en buena medida, de la marcha de la economía. Si ella no se endereza pronto, los tropiezos políticos no tardarán en aparecer. No es necesario que todo sea un éxito pero si es imprescindible que se inicie el camino de la recuperación, hecho que no solo debe ocurrir, sino que además debe ser percibido inconfundiblemente por la ciudadanía.
            Buena parte de la esperanza del gobierno se ha depositado en la suficiente cantidad de confianza inyectada en los actores económicos locales y foráneos. La visita de muchos mandatarios extranjeros, los inconfundibles guiños hacia el mercado de capitales, la eliminación de ciertas arbitrariedades y dislates del pasado, son datos alentadores.
            Pero el asunto es más profundo. Si una parte significativa del plan que permitirá el resurgimiento del país, depende del ingreso de inversiones desde afuera aun quedan muchos deberes por hacer y señales contundentes que enviar a quienes pueden mostrar genuino interés en considerar las inmensas posibilidades que esta Nación ofrece.
            Sin una estructural reforma fiscal y laboral consistente, sin una racionalización del tamaño del gasto estatal y un proceso de modernización de todos sus estamentos, ningún proyecto podrá ser sostenido en el tiempo.
            Las inversiones, de todo tipo, son bienvenidas en esta difícil instancia, pero no serán las mejores las que vendrán ahora, al menos no en el volumen deseado. Todavía esta tierra sigue siendo destino de pícaros y oportunistas. Los grandes, los que realmente cambian la inercia, esos capitales que no solo vienen a hacer la legítima diferencia de corto plazo, sino que también pretenden quedarse por un largo tiempo, tardarán en aterrizar aún.
           La confianza no se construye con un chasquido de dedos. Es un largo proceso que emite gestos permanentemente y que al final del trayecto consigue consolidarse. Recién cuando la credibilidad se fortalece las bondades del sistema consiguen dar sus frutos. Suponer que eso ocurrirá mágicamente es caer en una ingenuidad imperdonable.
          El gobierno tiene un enorme desafío por delante. Está a tiempo de hacer lo necesario sin postergaciones especulativas. Claro que hacer lo que corresponde tiene consecuencias negativas indeseadas. Pero no hacerlo también e implica cometer una equivocación de una magnitud superior.
          Es deseable ser optimista. Las ganas son un requisito pero no alcanzan, ni resuelven nada. Al optimismo hay que darle contenido y motivos suficientes para creer que todo será diferente. Alguien dijo en cierta ocasión que "lo difícil no es hacer lo correcto, sino saber qué es lo correcto". El gobierno con esta actitud sinuosa, corre el riesgo de quedarse a mitad de camino.


 

¿SERVIDORES PUBLICOS? ¿VOCACION DE SERVICIO?

Posted: 27 May 2016 09:16 AM PDT

Por Adam Dehoy

 Próximamente habrá nuevamente elecciones. Yo he defendido el derecho de los Comisionados a ser elegido tantas veces como los votantes lo quieran. Mi opinión se centra en que la Comisión es un –o al menos debe serlo– cuerpo legislativo y que el tiempo ayuda a que estos comisionados tomen mayor experiencia en esa difícil disciplina. Pero no se debe tomar esta opinión como un mandato al estilo de los concedidos, a los piratas por los monarcas del siglo diecinueve; que al final los convertían en "corzos", y podían actuar impunemente en su beneficio, al margen y hasta protegidos por la ley. Los comisionados no deben olvidar, que su obligación, legal, ética y moral se debe, principalmente a la protección de los ciudadanos que ellos representan. Tampoco deben olvidar que cada ciudadano es un voto, y que por ende todos deben ser atendidos con igual esmero. Que no es saludable, políticamente, hacer distinciones que atenten contra el derecho a la igualdad, a que todos…, y repito, todos tienen derecho. Una señal de que esto no está ocurriendo es demostrar, con hechos, fuera de toda retórica de campaña, que su carácter y valor por la lealtad, no ha sucumbido ante el orgullo mal entendido del disfrute, por mucho tiempo de la capacidad de ejercer el poder, que precisamente le diera sus votantes. Los que no sobrepasan esta etapa del mandato, caen en el peligro de sufrir un síndrome que podríamos diagnosticar como producto del padecimiento de híper soberbia, adquirida por el prolongado uso de la poltrona legislativa. 
         Desgraciadamente hay comisionados, y otros políticos, que lo prolongado de su tiempo sentado en la poltrona legislativa, más que enseñarlos a valorar a los ciudadanos y legislar, los envanece y les hace perder la perspectiva. Perdiendo el respeto a la reciprocidad, tirando en saco roto, el reconocimiento de que están disfrutando de una posición, que pueden dejar de merecer cuando se atrofia la natural fidelidad, que toda persona tienen obligación de cumplir. Y muy especialmente los llamados "servidores públicos", que persistentemente hablan de su "vocación de servicio".Amen.

ANTISEMITISMO JUDIO

Posted: 27 May 2016 09:09 AM PDT

Por Luis Marin

Es fama que de donde discuten dos judíos pueden sacarse al menos tres posiciones perfectamente argumentadas y convincentes, de manera que no sorprende que luego de Rafael Ramírez la diatriba contra Israel la continuara un abogado judío, Michael Sfard, representante de la ONG Yesh Din, especializada en la defensa de los árabes en Israel.
         Cuando se observan las numerosas personalidades, ONGs, fundaciones, asociaciones e incluso partidos políticos que en Israel asumen como propia la causa árabe, como quiera que la interprete cada uno, la primera pregunta que asalta la mente es: ¿Por qué no habrá siquiera uno en un país árabe o musulmán que asuma la causa de Israel? Y si apareciera, ¿cómo lo tratarían, por ejemplo, en Irán, Arabia Saudita, por no decir en Palestina?

          Esta es otra manifestación sorprendente del particularismo judío y es que nunca se ponen de acuerdo en nada, ni siquiera en la necesidad de defender a Israel. Algunas sectas como Neturei Karta tienen el objetivo manifiesto de oponerse a la existencia del Estado judío y siendo éste el caso, claman por su desaparición porque el sionismo, para ellos, es una herejía.
         Neturei Karta predica la sumisión de los judíos al Estado en que vivan la diáspora cualquiera que éste sea, hasta que venga el Mesías a liberarlos, lo que les permite aliarse con Mahmud Ahmadinejah o ser funcionarios de Yasser Arafat, el único Estado al que no se someten ni reconocen es, increíblemente, Israel.
          Norman Finkelstein ha ganado una inmerecida notoriedad con un panfleto titulado "La industria del Holocausto", en el que denuncia el provecho indebido que, según él, obtienen instituciones judías al utilizarlo como arma arrojadiza, incluso el Estado de Israel lo usaría como instrumento de  propaganda para concitar apoyos.
           Quizás el defecto más chocante de la argumentación de Finkelstein es el del fariseo que niega una limosna porque advierte, súbitamente, que el mendigo se aprovecha de su miseria. El planteamiento tiene cierta plausibilidad, pero ésta no puede llevar al extremo de negar que la miseria exista, que se sufra realmente y merezca alguna solidaridad.
            Puede verse a Finkelstein en películas negando que exista el antisemitismo y, como los judíos viven estupendamente en New York, Boston, Miami, es falso que corran peligro en ninguna parte, para terminar haciendo histriónicamente un saludo nazi. Luego se queja amargamente de que su carrera académica fue destruida, no por su paranoia, sino por un tenebroso lobby judío. Su guía intelectual es Noam Chomsky.
             Muchos detractores ni siquiera se pueden acusar de antisemitismo, como Daniel Barenboim, notable exponente del buenismo judío que anda por el mundo como suplicando que no lo odien por ser judío, motivo por el cual adopto la "nacionalidad palestina", ciertamente la única persona que la ostenta siendo israelí;  pero clama por el establecimiento de un Estado Palestino, lo que hace incomprensible que tenga la nacionalidad de un Estado que según él mismo dice, no existe.
             Bueno, también dice que debe estar comprendido en las fronteras de 1967, que han sido "aceptadas por todo el mundo"; aunque se trata de las líneas de armisticio de 1949 para concertar una tregua, no reconocidas como fronteras internacionales por ninguno de los directamente involucrados. Como si la guerra de los seis días, del Yon Kipur y todas las demás no hubieran ocurrido. O como si las líneas no pudieran modificarse de nuevo si los árabes intentaran otra guerra de agresión.
             Es arduo y quizás interminable pasearse por cada uno de los detractores judíos de Israel; pero la buena noticia es que ninguno aporta ni una letra al discurso de los enemigos tradicionales, simplemente asumen su narrativa como propia y repiten la letanía contra la "ocupación", el apartheid, llaman a los judíos "colonos" en sus tierras ancestrales de Judea, Samaria y Jerusalem, en fin, la revisten de autoridad porque quien la dice es judío; pero una mentira sigue siendo mentira aunque la diga un judío.
            Así como la izquierda en Israel no le añade ni una coma a los estribillos de la izquierda mundial, a la que le basta con etiquetar a alguien de "derecha" para descalificarlo de manera instantánea, prescindiendo de cualquier otro esfuerzo de refutación.
            Así, la primera víctima del antisemitismo judío es la vocación polémica que siempre ha caracterizado al pueblo judío, en este sentido, es intrínsecamente antijudío.
 

SOLO CUBA PUEDE SALVAR A CUBA

Posted: 27 May 2016 08:57 AM PDT


El Socialismo del Siglo XXI nació por idea de Fidel Castro y fue tomando fuerza y forma con el paso de los años
Por: María Celsa Rodríguez

Cuando vimos al Presidente Obama arribar a la isla, muchos comenzaron a soñar un cambio, sin embargo, los menos ingenuos sabíamos que los Castros no lo permitirían tan fácilmente.
        Según su canciller Bruno Rodríguez, la de Obama fue "una visita en la que hubo un ataque a fondo a nuestra concepción, a nuestra historia, a nuestra cultura y a nuestros símbolo, -dijo. Obama vino a presentarse aquí y encandilar al sector no estatal de la economía, como si él fuera no el defensor de las grandes corporaciones sino el defensor de los que venden perros calientes, de los pequeños negocios en los Estados Unidos, (lo) que no es Obama". Y justamente ese sector "no estatal de la economía" no se le permitirá que sea tomado por "las corporaciones norteamericanas".

        El camino hacia la apertura de Cuba está lleno de los obstáculos que por décadas ha construido Castro. Y ven a los EEUU diseñando maniobras estratégicas que aspiran a destruir la revolución cubana. Por lo cual Raúl Castro dejó en claro que el país comunista seguirá con su modelo de partido único para defender su sistema.
         A pesar del avance en las relaciones diplomáticas, Cuba seguirá manteniendo sus restricciones a importar los productos estadounidenses. Aunque se espera que mejoren las relaciones bancarias, los servicios postales y de comunicaciones, y los vuelos directos a la isla, entre otras cosas.
         Hasta ahora el modelo cubano tan defendido por la Revolución, ha mostrado su ineptitud para manejar la economía, quebrando las esperanzas de prosperidad de los cubanos que viven rodeados de necesidades básicas insatisfechas. Por eso, la visita de Obama despertó el entusiasmo del pueblo, entusiasmo que hoy se fue disolviendo. La sumisión de la gente, los conduce a transitar su destino reprimido de posibilidades. Los inversionistas extranjeros no miran a Cuba como una alternativa positiva ya que saben que con una población sin poder adquisitivo, sin mercado, sin propiedad privada, sin servicios adecuados, y todo bajo el estricto control del estado, hace inidóneo poder emprender cualquier industria.
          Con una mentalidad que se quedó congelada en la Guerra Fría y una política del principio del siglo XX, es poco probable que Cuba revierta su realidad. Mucho menos recibiendo el apoyo de Venezuela, Irán, Vietnam y Rusia. La letra chica de lo acordado en el VII Congreso del Partido Comunista Cubano diseña conflictos sociales y agonía económica.
           La crisis profunda que gravita sobre su presente, la corrupción, la falta de valores sociales, los problemas para proveerse de alimentos, la falta de viviendas confortables, la falta de tecnología, el retraso en infraestructura, un modo de vida detenido en el pasado bajo los argumentos de un comandante que traicionó su historia, y la constante distorsión de la realidad esclavizada a la mentira oficial, hace que Cuba se mantenga tras una neblina que la pone a contrapelo del mundo.
           En el 2018 concluirá el segundo mandato como presidente de los consejos de Estado y de Ministros de Raúl Castro, la pregunta que nos hacemos es: ¿quién será "el elegido" para sucederlo? Las miradas se posan sobre, Alejandro Castro Espín, un coronel de más de 50 años de edad, que inició su carrera militar como oficial del Ministerio del Interior. Se graduó en ingeniería. Su madre, Vilma Espín, era una dirigente de la Revolución Cubana. En los 80 fue destinado a Angola en misión militar, y cuenta con un máster en relaciones internacionales y amplios conocimientos en defensa y seguridad nacional, asesorando a su padre Raúl en temas diplomáticos. Los rumores dicen que es entrenado a diario por el mismo Fidel, -su tío-. De ese modo, queda claro que la "monarquía castrista" seguirá gobernando la isla.
           El periodista Jorge Lanata, dijo: "En general a los países les va mal por todos los que nunca dicen nada". Durante varias décadas los cubanos no dijeron nada y se sometieron al régimen como obedientes ciudadanos. Ellos son los culpables de sus propias frustraciones. No se rebelaron contra el régimen. Tejieron su destinos atados a una Revolución que los enceguecen, y desconocen lo que es vivir en una democracia, y lo más importante, desconocen el valor de la libertad.

BRASIL, HISPANOAMERICA Y EL LIBRO NEGRO DEL POPULISMO

Posted: 27 May 2016 08:28 AM PDT

Destaque Internacional. 1. En Brasil, una amplia mayoría de senadores acaba de aprobar el comienzo del impeachment  contra la presidente Dilma Rousseff, habiéndola apartado del cargo por un período de hasta seis meses, mientras duren las investigaciones. Ese hecho, con su alto contenido simbólico, fue interpretado por muchos, a justo título, como uno de los mayores golpes políticos recibidos por el populismo izquierdista brasileño en particular, y latinoamericano en general. 
       2. En efecto, se trata de una interrupción de la hegemonía política del Partido de los Trabajadores (PT) que ya duraba 13 interminables años, y que llegó a abarcar dos períodos presidenciales de Lula y un período y medio de la presidente Dilma.

      3. En una exteriorización del optimismo que, naturalmente, se explica que contagie a no pocos brasileños, el conocido periodista Reinaldo Azevedo escribió al día siguiente de la suspensión de Dilma de sus funciones de presidente: 1CEl Partido de los Trabajadores está fuera del poder. Y, créanlo, es para siempre  (Folha de S. Paulo, 13 de mayo de 2016).

      4. En realidad, en este momento de debacle populista, sin lugar a dudas se justifican las sanas alegrías, pero tal vez se requiera al mismo tiempo mucha cautela en la hora de considerar si los populismos brasileño e hispanoamericano habrán entrado irreversiblemente en un estado terminal. En este momento, en la hora del análisis político, junto con la mansedumbre de la paloma se requiere la astucia de la serpiente.
    5. Veamos un ejemplo que parece ilustrativo sobre la necesidad de continuar con un redoblado espíritu de vigilancia frente al populismo y a su potencial capacidad de erguirse nuevamente. En Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Venezuela y otros países gobernados en los últimos años por partidos políticos izquierdistas, ha quedado probado que todos esos partidos, incluyendo algunos de sus más importantes líderes, se contaminaron y ensuciaron con la corrupción, a pesar de que siempre se presentaron como los únicos incorruptibles.
   6. No obstante, sucede que la corrupción izquierdista, si bien es un elemento sumamente grave, no es el peor daño causado por las izquierdas. En efecto, el peor destrozo provocado por las izquierdas latinoamericanas, especialmente por las que llegaron al poder en los últimos años, ha sido la erosión cultural, psicológica y social en la población, incluyendo a sectores del centro y hasta de la derecha. Se trata de una erosión sistemática, con estilos y métodos gramscianos más maquiavélicamente eficaces que los de las izquierdas clásicas. Su objetivo principal: drenar y secar gradual e inadvertidamente en la sociedad los principios básicos de la civilización cristiana, todos ello en un clima anestésico, para evitar reacciones incómodas.
      7. Sobre la corrupción izquierdista, muchos hablan. Sobre la revolución anticultural izquierdista en nivel brasileño y latinoamericano, mucho más profunda y destructora que la corrupción económica, casi nadie habla. Por ejemplo, habría mucho que comentar sobre el predominio hegemónico de la mentalidad marxista em los medios educativos y culturales, que hace con que la enseñanza en todos los niveles, las artes y la cultura continúen en manos de profesores e intelectuales claramente de izquierda. La gigantesca propaganda directa e indirecta a favor de la nefasta revolución comunista de Cuba constituye todo un capítulo especial.

       8. De esa manera, la gran arma anticultural y hegemónica de las izquierdas, que merecería un detallado Libro Negro que la denunciara, permanece protegida y casi intocada, lista para preparar el caldo de cultivo de un eventual resurgimiento populista en el continente, con eventuales adaptaciones cosméticas.
           9. En Brasil, por ejemplo, el gobierno está emitiendo señales diferentes y hasta contradictorias. Al tiempo que una nota del Ministerio de Relaciones Exteriores critica duramente la intromisión de los gobiernos bolivarianos en los asuntos internos de Brasil, fueron nombrados para el gabinete varios ex ministros de Lula y Dilma, y el nuevo ministro de Defensa pertenece a un partido de izquierda, inclusive con antecedentes comunistas. En ese contexto, un clima de distensión va tomando cuenta de Brasil, y la indignación contra Dilma y Lula parece amortiguarse y diluirse. Estas líneas pretenden constituir un llamado a la vigilancia y también a un debate sobre tan relevantes temas para el futuro de la gran nación brasileña, con su enorme influencia política, y de toda América latina.


 

LAS PROTESTAS CONTRA TRUMP

Posted: 27 May 2016 08:20 AM PDT

Por José M. Izquierdo (josemizauierdo@hotmail.com)

Tirar piedras, romper vehículos de la policía, enfrentarse con violencia a los seguidores de Trump, no es la manera correcta de protestar y hacer valer tus derechos. Con toda intensión, están regando pólvora a un ambiente saturado de odio racial y puede ser la chispa que encienda la mecha que dispare el cañón del odio y la violencia en las calles de esta nación, generando más apoyo a Trump por parte de estadounidenses, que ven estos disturbios un ataque a la soberanía nacional.
           Las imágenes de los violentos disturbios causados por "Manifestantes Latinos" Anti Trump en Costa Mesa California, corrieron rápido como el viento por todas las redes sociales y medios de comunicaciones, se les vio enfrentarse con violencia a la multitud que fue allí a ver y apoyar a Trump.
            Este tipo de manifestación violenta, puede interpretarse como un ataque al derecho y a la libertad de expresión de los que apoyan a Trump como candidato a la nominación republicana para las próximas elecciones, cuando durante un acto de campaña todos vieron a los "Manifestantes" allí concentrados portar banderas de otro país, en este caso México, durante la celebración de un acto de campaña nacional de un candidato a la presidencia de los EEUU, dejando abierta la opinión de muchos, que estas violentas manifestaciones son actos organizados por elementos profesionales, que están muy lejos de ser expresiones espontaneas de ciudadanos estadounidenses.
           En un país donde el derecho a la libertad de expresión está garantizado por la constitución y es respetado por su gobernantes, donde todos tienen el derecho de expresar sus opiniones de forma pacífica pero sin limitar o tratar de boicotear el derecho de los demás a expresar sus ideas y opiniones, no hay derecho ni razón para incentivar y provocar la violencia y la demagogia social en las calles.

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