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sábado, 7 de mayo de 2016

Enfoque Magazine 3

Enfoque Magazine 3


CISNEROS A LA ESPERA DE LA CAIDA DE EMPRESAS POLAR

Posted: 06 May 2016 08:42 AM PDT

Por Luis Marín. Abogado y politólogo
Hace pocos días los Runrunes de Bocaranda informaban sobre el presunto "cerco contra Lorenzo Mendoza y Empresas Polar" que emprendía el gobierno de Nicolás Maduro.  Pero lo que era simplemente una presunción, ahora está más que comprobado.
             La "estrategia" en contra de Empresas Polar sería atacarla "en el mercado cervecero para entregárselo a cervecería Regional y a Ricardo Cisneros, su propietario", según precisó el semanario La Razón.
            Asimismo, el medio reseña que "el Gobierno decidió dejar sin materias primas a Cervecería Polar al no liquidarles ni un solo dólar para cebada y otros insumos que no se producen en el país, al tiempo que está liquidando los dólares puntualmente a los proveedores de Regional para asegurar que su operación continúe sin sobresaltos".
            La segunda parte del señalado "plan" sería dejar "seca a Cervecería Polar para acusar públicamente a Lorenzo Mendoza de conspirador y desestabilizador", como señala Runrunes.
              Un poco de historia
             La Organización Diego Cisneros (ODC) fue fundada en el año 1929 en Venezuela por Diego Cisneros, quien nació en Cuba y emigró a Venezuela junto con su hermano Antonio. Ambos consolidaron una modesta fortuna con el negocio del transporte, y la compañía creció rápidamente ampliándose hasta lograr la concesión para la manufactura y comercialización de bebidas gaseosas Pepsi Cola en Venezuela.
           En 1939 la empresa "D. Cisneros & Cia." obtiene la franquicia para las marcas Norge y Hamilton y Reo trucks, y ese mismo año Pepsi Cola Internacional otorga la licencia de venta exclusiva y comercialización a D. Cisneros & Cia., para manejar sus productos en Venezuela. Esta operación convierte a la organización Cisneros en la mayor red independiente embotelladora de Pepsi Cola Internacional.
             Llegado el momento, Gustavo Cisneros, hijo de Diego Cisneros, tomó el control y diversificó los negocios en 1961 cuando adquiere el canal de televisión Televisa que luego se convertiría en el conocido Venevisión.
           La Organización Cisneros pasa entonces a convertirse en una de las entidades privadas de medios de comunicación, medios digitales, entretenimiento, telecomunicaciones y productos de consumo con mayor presencia en Latinoamérica, Estados Unidos, y varios países de Asia y Europa.
             A partir de ese momento la familia Cisneros tuvo una figura protagónica en todo lo que a Venezuela concierne.
            Fueron aliados de numerosos presidentes, entre los que destacan Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez y en particular Hugo Chávez, quien recibió generosos fondos de esta familia para su campaña electoral, a pesar de afirmar públicamente ser un "anti-cisneros.
            El mismo Carlos Andrés Pérez, después de haberlo conocido y tratado durante décadas, no vaciló en calificarlo de "gran estafador político" e indicó, entre otras cosas, que Cisneros "se aprovechó de su capacidad empresarial para tratar de apoderarse del país y someternos a todos a su voluntad"…
             Desde los años 30, la Organización Cisneros logró vencer y destruir a sus rivales con maniobras comerciales y políticas estratégicas.
             La "Guerra de las Colas"
             Esta fue una de las jugadas que marcó un hito en el carácter de la organización, cuando la Embotelladora Hit, empresa del Grupo Cisneros que producía y distribuía Pepsi desde 1937, se alió con su rival Coca Cola, dejando a Pepsi técnicamente fuera del mercado, logrando así el dominio completo del mercado de gaseosas en Venezuela.
            El Cierre de RCTV
             El jueves 28 de diciembre de 2006, el Presidente Hugo Chávez informó que "no renovaría" la concesión de RCTV, la cual terminó el 27 de mayo de 2007. El mandatario sostuvo que la negativa a la renovación se debió a la supuesta posición tomada por Radio Caracas Televisión durante el golpe de Estado de 2002.
            En el 2004 el empresario Gustavo Cisneros y el difunto Hugo Chávez, bajo los auspicios del ex presidente Carter, llegaron a concretar presuntamente el acuerdo 'Cisneros-Chávez', donde la estación de televisión Venevisión se comprometía a disminuir el tono crítico en contra del régimen, a cambio de que el ex mandatario venezolano abandonará sus ataques abiertos contra el empresario.
            Sin embargo, en uno de los documentos suscrito por Gustavo Cisneros, negó enfáticamente que se hubiese firmado algún pacto Cisneros-Chávez.
           "El Cierre de Polar" en la mira
             En reiteradas ocasiones el presidente de Venezuela Nicolás Maduro, ha continuado utilizando un discurso violento en contra el sector privado amenazando con tomar las plantas cerradas a nivel nacional, si estas llegaran a paralizarse.
            "Aquel que pare una planta, una industria o una fábrica será castigado con la ley. Y planta parada, planta tomada por la clase obrera (…) ¡¡Rebelión, frente a la conspiración abierta, rebelión, revolución!!" afirmó recientemente el mandatario en un discurso en el día del trabajador.
            Aprovechando esta coyuntura la organización Cisneros vuelve a sus maniobras estratégicas.
            Fuentes del sector de importación confirman la adjudicación de divisas por parte del gobierno a empresas de la Organización Cisneros para la importación de materia prima necesarias para la producción de productos rivales a empresas Polar. Se indica también que barcos con cargamentos de cebada se encuentran en tránsito para el procesamiento de dichos productos.
            La estrategia sigue siendo la misma de los años 30, cuando comenzó la guerra de las colas por los Cisneros a sus rivales, ellos continúan aplicando las vías necesarias -comerciales o políticas- para lograr el objetivo de destruir a su rival, afirmó la fuente.
             Bajo la complacencia y complicidad con los gobiernos de turno, Cisneros ha logrado sacar del juego a empresas como RCTV, adoptando, extendiendo y exterminando a sus competidores. Actualmente gran parte de la torta del mercado de comunicaciones del país se repartió entre los que permanecen abiertos.
            La mayor cervecería venezolana Polar, paralizó desde el último viernes de abril todas sus operaciones de producción por la imposibilidad de obtener divisas para importar materia prima, según se indicó en un comunicado emitido por la empresa.
             "Este viernes cerraron las cuatro plantas en el país y se paralizaron unos 7.000 empleados directos", afirmó un supervisor de Comunicaciones de Polar.
           Contó además que en los próximos días, a medida que se distribuya la última producción de cervezas y maltas, se sumarán más trabajadores a la paralización, que afectará a unos 10.000 empleos directos y más de 300.000 indirectos.
             La empresa no habría podido comprar divisas en el control de cambio fijado por el Gobierno desde 2003, por lo que no pudo importar la cebada, insumo clave en la producción de sus principales productos cerveceros. Las razones del gobierno para no otorgarle divisas a empresa Polar ahora son más que obvias.
           Una vez más Cisneros se encuentra colocado en el centro de los acontecimientos, ya que su organización representa la capacidad de producción de la cual carece el gobierno autoritario de Maduro, además de convertirse en la solución más viable para la salida definitiva de empresas Polar del mercado Venezolano.
 

EL UMBRAL DE LA DESHONESTIDAD

Posted: 06 May 2016 08:26 AM PDT

Alberto Medina Méndez.

Cuando ciertos hechos de corrupción se mediatizan y llegan a oídos de la opinión pública, con sobrados motivos, la gente se escandaliza, se indigna y no puede contener su bronca e impotencia. Esta actitud no es inadecuada en sí misma, de hecho es esperable. Pero vale la pena reflexionar profundamente acerca del verdadero trasfondo de esta reacción ciudadana.
             Por momentos, diera la sensación de que la corrupción como hecho puntual no es lo que molesta, sino el contexto general, algunos pormenores y, sobre todo, el modo burdo en el que se desarrollan estas canalladas.
            La gente cree que los gobernantes, en general, son corruptos. Ya no caben dudas al respecto. Esta no es una mera suposición ya que lo afirman los estudios más serios sobre el tema. No solo ocurre así en este país, sino en casi todo el planeta, aunque con visibles matices bastante diferenciados.
           El ciudadano de a pie intuye que el funcionario de turno, de cualquier jurisdicción y color político, se apropia de los recursos públicos en alguna medida. Supone que algunos roban ofreciendo favores a cambio de dinero, pero también cree que los otros, lo hacen con una disimulada eficacia adueñándose de "monedas" pero bajo una idéntica y equivalente actitud.
           Ese individuo, alejado de la labor estatal, lo sospecha, pero en realidad no lo sabe con precisión. Algunas señales pueden darle más asidero a sus presunciones, pero no dejan de ser tales porque los elementos concretos que confirmarían su visión no están a mano, ni son contundentes.
           A la política tradicional este asunto no le preocupa demasiado. Algunos personajes se ofenden por esa exagerada generalización, pero tampoco hacen demasiado para transparentar su propia gestión. Enojarse sirve de poco. En todo caso bien valdría intentar comprender en que se basan esas impresiones subjetivas de la sociedad, y eventualmente, actuar fuertemente sobre ellas, con acciones concretas y no con discursos vacíos.
            Los dirigentes tampoco hacen mucho al respecto, pero ya no por desidia, negligencia o abulia, sino porque claramente precisan de esa "oscuridad" en la administración de los recursos públicos que les resulta vital y funcional para hacer política a diario financiándose con las arcas del Estado.
             Es interesante analizar detenidamente ese fenómeno de naturalización yde segmentación de la corrupción. Es increíble como se ha deteriorado progresivamente el estándar moral de la gente, moviéndose en las últimas décadas, en la dirección indeseada y a una gran velocidad.
            Solo parece intolerable aquella corrupción que resulta obscena, que demuestra su impudicia sin camuflaje alguno, que ofende a la sociedad por la ostensible impunidad y la falta de decoro de sus protagonistas. Pero es importante comprender que las causas de la corrupción pasan por otro lado. Los casos más escandalosos, son solo eso, una versión agravada de lo cotidiano y por eso tal vez fastidien tanto.
           Lo preocupante es que la sociedad solo condena aquellos actos de corrupción desenfrenada y no a otros de menor cuantía. Cataloga como ladrones solo a los que detentan un gran prontuario y no al resto que, haciendo lo mismo, no han sido aun descubiertos, o que por su significación económica no parecen tan trascendentes.
           Claro que las proporciones tienen relevancia, pero si alguien mata a una persona de una decena de puñaladas generando una enorme conmoción por el ensañamiento y por su crueldad, eso no convierte automáticamente al homicida que asesina con un solo golpe certero, en un ciudadano inocente.
                La malicia debe ser cuestionada siempre y no solo cuando alcanza cierta envergadura. Un ladrón es alguien que se adueña de lo ajeno sin su consentimiento. Ese calificativo no puede depender de la cuantía de lo robado, ni de la espectacularidad del suceso, sino de su lineal accionar.
                 La sociedad moderna ha incorporado ciertas costumbres y se ha adaptado mansamente a ellas. Acepta lo inadmisible como si fuera un hábito correcto. La resignación y la sumisión siguen siendo pésimas aliadas y la política lo sabe, por eso se aprovecha de esta complicidad cívica sin piedad.
              Todos estos hechos de corrupción son solo la punta del ovillo. Bienvenido este instante en el que muchos de esos casos se están conociendo con lujo de detalles, pero es importante ir hasta el fondo, ya no solo para descubrir a los verdaderos "jefes de la banda" y desenmascararlos, sino para empezar a desmontar la maquinaria que permite que esto suceda casi a diario.
               Desarticular la corrupción no se consigue solo encarcelando a los más renombrados delincuentes. No desaparecerán de la escena este tipo de situaciones tan fácilmente. Mutarán, se reconvertirán, buscarán otros mecanismos, pero finalmente sobrevivirán y entonces vendrán nuevas generaciones de malhechores dispuestos a apoderarse de lo impropio.
              Para ser eficaces en esta dura batalla contra la indecencia, se debe ir hasta el hueso. Primero es imprescindible comprender la dinámica del Estado, su arbitrariedad y los resquicios que eso genera. La causa originaria no está en el accionar aislado de un conjunto de delincuentes, sino en la existencia y supervivencia de un sistema perversamente inmoral que ha sido diseñado intencionalmente para facilitar estos instrumentos que resultan funcionales a la política en general y, especialmente, a sus intérpretes.
             Claro que hay que hacer reformas para que esto no vuelva a ocurrir nunca más. Es demasiado evidente que no alcanza con arrestar a unos cuantos, ni mucho menos con horrorizarse frente a ciertos groseros ilícitos. Pero la sociedad también debe asumir su cuota de responsabilidad e intentar hacer su parte, encarar lo necesario y modificar su elemental matriz conceptual.
              Si la gente considera que quedarse con "un poco" de dinero de los contribuyentes es normal, que esas son las reglas de juego, que así fue siempre y no es tan grave, pues entonces todo seguirá exactamente igual y estos incidentes serán solo una anécdota más sin que esto haya servido para casi nada.
            No existen dudas de que la política es responsable de lo que sucede pero la sociedad también es parte central de este pérfido mecanismo y tiene en sus manos la llave para lograr un cambio con mayúsculas. Solo debe replantearse el problema, operar sobre sus verdaderas causas y cuestionar activamente su actual visión sobre el umbral de la deshonestidad.


 
 

LOS HISTORICOS

Posted: 06 May 2016 08:05 AM PDT

Por Pedro Corzo historiador y periodista.
Parece improbable conocer  quién, cuando y donde se usó por primera este calificativo, tampoco se sabe el sentido que el autor o autores atribuyeron al  mismo, pero en el presente  identifica a hombres y mujeres que con talante irrebatible rechazan negociar con la dictadura castrista.
           Es un término que agrupa a quienes entienden que el totalitarismo debe ser combatido sin concesiones de ninguna clase, personas que objetan convivir con los victimarios y repudian cualquier gestión que implique indultar a la jerarquía moncadista de sus crímenes.
           Este rechazo, su negativa a participar en contubernios y componendas,  les ha hecho acreedores que sectores que favorecen la aproximación y los negocios con los déspotas que dirigen la corporación CastroLlc, los consideren despectivamente personas retrogradas y detenidas en el tiempo, por no admitir que la situación en Cuba ha cambiado.
       Un cambio muy discutible. Los líderes son los mismo de hace 57 años. La prensa sigue en control del estado. No hay partidos políticos, y en el  reciente Séptimo Congreso del PCC se reiteró que no es necesario cambiar, porque lo que han hecho hasta ahora ha resultado positivo para su objetivo final: conservar el poder. 

          No obstante, hay que admitir que en algunos aspectos los críticos de los históricos tienen razón porque esas personas siguen detenidas en el tiempo en lo que concierne a seguir defendiendo los valores que prestigiaron a la revolución francesa y la estadounidense, creen en la libertad, la justicia y la igualdad del ciudadano ante la ley y no en "lo que es bueno para mi bolsillo es mejor para mi país".
          Esos retrógrados  que integran el denominado Exilio y  Presidio Histórico son  individuos convencidos que hay valores inmutables que nunca deben ser negociados. Creen en el pluralismo político,   el voto secreto y en el inalienable derecho de pensar y expresar las opiniones sin un verdugo que decapite las ideas y a quien las profese.
           Su intransigencia es de principios, se fundamenta en los valores que llevaron a luchar contra el colonialismo español, los que condujeron a la revolución de 1933 y a demandar el fin de la Enmienda Platt, los que repudiaron el golpe de militar del 10 de marzo de 1952 y los que enfrentaron el totalitarismo castrista por convicción y no por haber sido perjudicados económicamente por el nuevo régimen.
          No son intransigentes con el pueblo al que nunca han negado pertenecer. Los han demostrado por décadas.
           Fueron ellos los que viajaron a Cuba para sacar a familiares y amigos por Camarioca, apoyaron a los que llegaron por El Mariel y a los de la crisis de los Balseros de 1994, nunca han estado ajenos, siempre han estado presentes, no para recoger beneficios,  sino para entregar un valor superior a la fortuna más cuantiosa, su tiempo.
           Los históricos están conformados básicamente por hombres y mujeres que nacieron antes del triunfo del castrismo, pero cuando en su juventud les llegó el momento de elegir, escogieron el camino más difícil, combatir la dictadura.
            Fueron a prisión donde fueron testigos mudos de la ejecución de miles de sus compañeros, otros partieron al exilio para continuar la lucha y otros asumieron el compromiso fuera de la isla, pero lo honraron con igual hidalguía. Cierto que mayoría nació hace más de 57 años, el tiempo que llevan los Castro en la otra Cuba, ahora cambiada, porque ha sido diseñada y destruida a la voluntad de sus conductores.
           Ellos no se sumaron al régimen para cosechar beneficios, decidiendo no ver ni escuchar lo que ocurría en el país, o partieron al exterior para mejorar sus condiciones de vida, una determinación honorable, pero que al parecer les negó a muchos la posibilidad de conocer lo que ha significado y significa el totalitarismo para Cuba y los cubanos.
           Es paradójico pero los históricos, los calificados como intransigentes, han estado toda su existencia vinculados a la causa democrática cubana, han sido de diferentes maneras solidarios con sus compatriotas en la isla, sin embargo,  la mayoría de los que favorecen una política de concesiones al gobierno de los Castro, indudablemente hay excepciones, nunca antes estuvieron asociados a la problemática cubana, han venido reclamando rutas sin haber dejado huellas, salvo las que les hayan beneficiado. 

EL CARDENAL MANUEL ARTEAGA Y BETANCOUR

Posted: 06 May 2016 07:57 AM PDT

Por Frank de Varona
A pesar que Manuel Arteaga y Betancourt fue el primer cardenal nacido en Cuba y uno de los primeros de América Latina, ha sido olvidado por muchos cubanos. Pocos recuerdan a este eminente líder eclesiástico que fue toda su vida un anti-comunista y que fue perseguido por el régimen de los hermanos Castro.  
           Nació en el seno de una familia religiosa el 28 de diciembre de 1879 en la villa de Santa María del Puerto del Príncipe, actual Camagüey. Su padre fue Rosendo Arteaga Montejo, hijo de Juan Arteaga y Agramonte y María Francisca Guerra-Montejo y de Varona. Su madre fue Delia Betancourt y Guerra, hija de Gaspar Alonso de Betancourt y Gutiérrez y de Catalina Guerra y del Castillo.

            Manuel tuvo dos hermanas, María y Rosa. Sus antepasados eran todos miembros de distinguidas y antiguas familias camagüeyanas.
            Fue bautizado el 17 de abril de 1880 en la parroquia mayor de Puerto Príncipe por su pariente, el presbítero Virgilio Arteaga. Sus padrinos fueron María Betancourt y Manuel Arteaga.  
          Su tío, el sacerdote Ricardo Arteaga Montejo, lo llevó a Venezuela en 1892 donde el futuro cardenal cursó sus estudios, obteniendo el título de bachiller en filosofía el 15 de junio de 1898 en la Universidad Central de Venezuela. En 1900 ingresó en el convento de los frailes capuchinos en Caracas. Al año siguiente continuó sus estudios en el Colegio Seminario de Santa Rosa de Lima en Caracas.
Sacerdocio y episcopado
           Manuel Arteaga y Betancourt fue ordenado sacerdote el 17 de abril de 1904  en Caracas, Venezuela, país donde realizó su ministerio sacerdotal hasta el año 1912. Fue trasladado a su ciudad natal de Camagüey y ejerció como sacerdote allí hasta 1915. Durante su estancia en Camagüey bautizó a mi padre, Jorge Luis de Varona, en la Iglesia de la Caridad. El futuro cardenal estaba emparentado con mi familia.
          El padre Arteaga fue nombrado  provisor y vicario general de la diócesis de La Habana en 1915 y sirvió en ese cargo hasta 1941. El Papa Pío XI lo nombró monseñor y prelado doméstico el 31 de mayo de 1926 y, después del fallecimiento del arzobispo de La Habana, monseñor Manuel Ruiz y Rodríguez, fue elegido vicario capitular de la archidiócesis el 3 de enero de 1940.
El Papa Pío XII
           Fue elegido arzobispo de La Habana por el Papa Pío XII el 28 de diciembre de 1941 y consagrado el 24 de febrero de 1942 en la Catedral de La Habana. El arzobispo Arteaga fue nombrado  cardenal por el Papa Pío XII el 18 de febrero de 1946, recibiendo  el capelo y el título que lo convirtieron en el primer miembro del Colegio Cardenalicio nacido en Cuba
El cardenal Arteaga, junto al obispo santiaguero Enrique Pérez  Serantes, ayudó a salvar a muchos jóvenes revolucionarios  durante los años de la lucha contra el gobierno de Fulgencio Batista.  Fue uno de los cardenales que participó en el cónclave que eligió el Papa Juan XXIII en 1958.
Muerte y sepultura
           El cardenal Arteaga fue perseguido por el régimen Comunista en Cuba. Se vio obligado a refugiarse  en la embajada de Argentina en La Habana y después en la nunciatura apostólica desde 1961 hasta 1962. Con mucha tristeza contempló el cardinal camagüeyano la derrota de la Brigada 2506 y el encarcelamiento de muchos cubanos y camagüeyanos, incluyendo algunos de sus parientes.
           El cardenal Arteaga se enfermó y fue hospitalizado en el Hospital de San Juan de Dios, en La Habana, donde falleció un año más tarde, el 20 de marzo de 1963, a la edad de 83 años, en casi absoluta soledad. Pocos pudieron asistir a su funeral ya que visitar una iglesia era símbolo de traición en aquella época.
           Sus restos descansaron junto al altar mayor de la Catedral de La Habana. Luego fueron trasladados al cementerio de Cristóbal Colón donde recibió sepultura en la tumba que había mandado a construir varios años antes muy cerca de la capilla central del cementerio.
            Manuel Arteaga Betancourt es un orgullo para todos los camagüeyanos. Muchos de sus parientes viven en los Estados Unidos, otros en Cuba y Latinoamérica. Fue el primer cardenal nacido en Cuba y todos debemos recordarlo con admiración ya que fue un eminente religioso y anti-comunista que fue perseguido por los tiranos sanguinarios que oprimen a nuestra Patria.

LA MUSICA EN CUBA: MARIA TERESA VERA

Posted: 06 May 2016 07:58 AM PDT

René León, historiador y poeta
 
 María Teresa Vera, considerada la mejor muestra de la trova cubana, o de la llamada vieja trova. Ella llevaba la canción dentro de su corazón desde niña. Fue un ejemplo para los futuros trovadores que iban naciendo en un país que poco a poco iba desapareciendo. Con su voz suave que embelesaba a todos aquellos que la escuchaban.
    Comienza su carrera como cantante en 1911, en un teatro donde interpreta Mercedes de Manuel Corona. Desde niña en la casa que se crió le enseñaron los primeros pasos en el mundo de la canción. Fue considerada al pasar los años, una de las cantantes más conocida y querida por el público en Cuba.
    Nació el 6 de febrero de 1895 en Guanajay. Ella era nieta de esclavos, hija de un militar español que fue repatriado al finalizar la guerra en Cuba. Y muere en España, sin poder  regresar  por su hija. María Teresa crece al amparo de una familia donde se había criado desde niña, su madre había sido sirvienta de la familia. Ellos le cogieron cariño y da sus primeros pasos en el mundo de la música. Por cosas de la vida conoce a Manuel Corona quien le recomienda que aprenda a tocar guitarra. Conoce al tabaquero y guitarrista José Díaz, quien le va enseñando los primeros movimientos y el arte de la música.

     Sus primeros pasos los hace cuando integra un dúo con Rafael Zequeira. Se presenta en el Teatro Politeama Grande en la Manzana de Gómez, el 18 de mayo de 1911 acompañada de Manuel Corona. Sólo tenía 16 años. Interpreta por primera vez frente al público "Mercedes", acompañada del autor. Siendo un éxito. Tienen que interpretarla seis veces.
    Sobre la vieja trova, se puede decir que no eran sólo dos personas la que lo formaban, existieron: tríos, cuartetos y quintetos, que al principio lo formaban hombres, y muy pocos le daban la oportunidad a alguna mujer. Los instrumentos preferidos: dos guitarras, claves y la maraca. Y fue llamado estos grupos la vieja trova, según la investigadora e historiadora de la música en Cuba, María Teresa Linares Savio, nos dice:" vieja trova, por haberse conocido desde el siglo XIX y casi desaparecer en los cuarenta del siglo XX". (1)
    Según los catálogos de discos, lo nombres de los compositores, según el Dr. Rowland J. Bosch, en su trabajo la "Música en Cuba" (2). "Agrupaciones y compositores se pueden considerar en Oriente a Ezequiel Rodríguez,  (Santiago de Cuba). Nené Manfugás, Pepe Sánchez, Sindo Garay".. La investigadora María Teresa Linares, ella menciona más músicos: "Sindo Garay, Alberto Villalón, Rosendo Ruiz, Rosendo Ruiz, Salvador Aldama, y Manuelito Delgado, y muchos más". Y ella dice que Miguel Matamoros  en el siglo XX.
   De otras provincias, de Camagüey Patricio Ballagas, Manuel Corona, de Caibarién, de Sancti Spíritus "Teofilito", Mara Teresa Vera, de Guanajay.
   Es la ciudad de La Habana, centro de unión de todos los trovadores. Cantaban de noche en las esquinas de las calles, en busca de algún dinero para sobrevivir. Todos tenían un oficio, pero motivado al finalizar la guerra se encontraban sin empleo fijo. La música era su medio de vida.
   En el caso María Teresa Vera, ella había vivido en una casa donde le habían enseñado los primeros acordes de la música. Y después de conocer a Manuel Corona, su vida un cambio total. La música fue su vida. Se une a otros cantadores y grupos. Siendo una de las primeras mujeres cantantes de la época. Grabó 183 canciones, la mayoría como solista, y luego de compañero con Rafael Zequeira. A través de los años, cantó de pareja con Floro Zorrilla, Manuel Corona y por último con Lorenzo Hierrezuelo, por  más de cincuenta años.
     Yo tuve el privilegio de oírla cantar en casa de mis padres con Manuel Corona y Hierrezuelo,  que eran invitados, pues ellos le encantaba oír a la vieja trovaen los días de la Caridad del Cobre y Santa Bárbara, que se celebraba en la casa. Todos los que se encontraban en la casa, quedaban emocionados al oír las voces de ellos y en especial de María Teresa Vera.
    María Teresa Vera fallece el 17 de septiembre de 1965. Nos dejó a los cubanos el recuerdo de aquellas canciones cantadas por una voz melodiosa que nunca podremos olvidar. Ella es una de las glorias de nuestra Cuba, de la ayer y siempre, la que nunca podremos olvidar.
           Bibliografía
María Teresa Linares Sacio, María Teresa Vera, Una Trovadora Excepcional, La Habana, Cuba, s/f.
Roland Bosch,  Pensamiento, 2002, Charlotte, NC.

UNA OPINION INTERESANTE

Posted: 06 May 2016 07:32 AM PDT

De Raúl Fernández Rivero
Apreciado amigo Santiago
Soy muy cuidadoso  al hablar del Cardenal Ortega, no le conocí, nunca lo vi ni de cerca.    Así que escucho y leo tus comentarios y los tomo de alguien, que si le conoció. Igual escucho a otros quienes le conocieron y que piensan que estaba obsesionado con que la Iglesia no pereciera o despareciera de nuestra patria.
         Hubo declaraciones de importancia y con valor  y hubo metidas de pata, porque según fue tomando importancia, significación, y presencia en el drama cubano,  el pecado terrible de la vanidad hizo mella en su espíritu. Por ello; es quizás necesario esperar unos años para juzgarlo debidamente. Lo que no es óbice para que quienes le conocieron expongan su criterio.  Cuba es una pequeña Islita, de poca importancia económica, y mucho ruido politico.
           Su valor "estratégico" quedó atrás a partir del uso masivo del avión y las comunicaciones transcontinentales, inmediatas y veloces. Ya no es la "llave del Caribe", solo un obstáculo en el transporte entre Norte y  Sur América.
            Pero los cubanos tenemos la garganta poderosa y ¡cómo hablamos! ¡Cómo gritamos!
            Un excelente analista político, concluyó en una privada conversación en un Canal de TV, mientras hablamos, tomando café, en el salón de espera al plató: "los cubanos son más importantes e interesantes que Cuba". Realmente no sé si él lo dijo o yo se lo demostré.  Cuba ha perdido poco a poco su valor, ya no es la madre de las revoluciones, ni de las insurrecciones, se acabaron los Che y la posibilidad de ir a combatir en África, o ser rector de los grupos insurgentes. Hasta Evo se considera más importante que Raúl.
            No siguiera es la rectora de la ideología de la izquierda latinoamericana. Ni la azucarera del mundo y ni sus tabacos son los mejores. Y hay 20 rones mejores que los cubanos. Cuba tendrá su acto final el día que muera Fidel y los viejos, asmáticos y suspirantes amigos, se reúnan por última vez en su funeral.  
           A partir de ese día de Cuba solo se hablará en pasado.
          Menos nosotros, porque los que no se acabarán serán los cubanos. Seguiremos hablando y dando de qué hablar. Con reinas, princesas, y hasta presidentes y altos dignatarios en remotos países. Como los judíos.   Somos los judíos del presente y del futuro.
           Todos hablamos de la chochocracia. Pero cuando se acabe, también los opositores históricos habremos acabado y otros cubanos, sin huellas en la espalda de bayonetas, ni el alma amargada por el largo exilio, ni marcados por la división funesta, artificialmente creada por la monarquía de los castro, hablarán del hogar nacional, como una Jerusalén caribeña.
           Saludos Raúl.

AU REVOIR, JAIME, LE CARDINAL

Posted: 06 May 2016 07:16 AM PDT

Por, Santiago Cárdenas  MD


 Difícil  de resumir en tres cuartillas la labor de treinta  y cinco años; difícil porque la opinión de  ovejitas acríticas, –con un curioso "voto" de obediencia   en defensa a ultranza  de  los prelados–  se sobrepone a cualquier juicio racional. Difícil , además , porque  para hacer una  crítica de este gigante , Mons. Jaime Lucas Ortega y Alamino, hay que resaltar  ante todo su figura  orante, su  fina espiritualidad  y su dedicación absoluta a la  iglesia cubana.
             Su eminencia entra de lleno en la historia eclesial  –la historia  mayor– la que se escribe mas allá de chismecitos de  sacristías, refinamientos afrancesados  o folklore popular. Y esta historia tiene tres pilares bien definidos. La estabilidad alcanzada por una   comunidad minúscula y paupérrima dentro de un marxismo leninismo antirreligioso a lo Fuerbach; los logros de la tripleta papal; y la re fundación del Seminario Mayor. Esto no es poca cosa.
              Monsegnor  Jaime no es católico; nunca lo fue. La universalidad intrínseca a la catolicidad nunca estuvo en sus genes. Su mente estrecha, en favor  de su "iglesita", sus  adláteres, sus amigos y guatacas de ocasión  siempre primó  ante las necesidades de todo un pueblo. Las llamadas piñitas en cubano  –inequívoco signo de inseguridad– fue su sello distintivo. Buscaba para  sus pequeños grupos las pocas ventajas y privilegios que podía arañar en el sistema  de mono partido.
               De aquí se deriva su miopía para identificar a los pobres y  a la pobreza dentro del archipiélago. Los preferidos del Señor  fueron  ignorados o preteridos  durante  su servicio, en favor de unas  élites afines  , desde obispos a laicos  prominentes , que  hicieron de Él  un elitista de palacios.
              Su rara percepción acerca de los derechos humanos  hizo que ignorara  o persiguiera, esa incómoda postura de  colaboración, a  varios activistas, opositores  y disentidores, fuera y dentro de la iglesia. Esto último incluyó   la amenaza de excomunión a Oswaldo Payá  y su movimiento, por motivos políticos que no religiosos. Y esto es solamente un botón  de la muestra. Sus contactos con los represores, aunque secretos, deben andar por algún archivo  esperando un  estudio imparcial y desprejuiciado.
             Por último sin tener jurisdicción sobre las otras diócesis, sus diktums  llegaron a uniformar sin disensiones al venerable episcopado cubano (la excepción  fue Pedro Maurice, cardinal in pectore, y  los monseñores Román y Boza  que continuaron siendo obispos exiliados  mas allá de la amnesia selectiva de la iglesia de la isla). De aquí  que su principal  contra legado  fue la inédita  fundación en el Caribe de una iglesia "nacional" al  mejor estilo chino. Monseñor  fue siempre  obediente y obsequioso con los mandarines de la Oficina Religiosa  del Comité Central ante  verdugos de cuello blanco  como Don Felipe Carneado, de triste recordación y su clon María de la Caridad.
              La disposición final de sus restos en el museo allende a la catedral a pocas  cuadras  del  Palacio Arzobispal demuestra que su presencia invisible, pero  real, en la iglesia cubana continuará por los siglos de los siglos. Per omnia saecula, saeculorum. Amen.                                                        

 

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