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viernes, 2 de marzo de 2018

LAS ARMAS Y LA LIBERTAD

LAS ARMAS Y LA LIBERTAD
Alfredo M. Cepero
Director de www.lanuevanacion.com
Sígame en: http://twitter.com/@AlfredoCepero
 
La enseñanza no puede ser ignorada. Los tiranos defienden la posesión de armas y la libre expresión del pensamiento mientras son una minoría en la oposición. Cuando controlan el gobierno desarman al pueblo y matan la libre expresión del pensamiento.

La reciente masacre con un saldo de 17 muertos desatada por el orate Nikolas Cruz en una escuela secundaria de Parkland, en la Florida, ha dado nueva vida a la diatriba de la izquierda virulenta de este país contra la tenencia de armas de fuego por ciudadanos norteamericanos. Un representante destacado de esa cruzada de la mentira es Chris Murphy, senador demócrata por el estado de Connecticut. En un discurso ante el pleno del Senado, Murphy declaró: "Esto ocurre únicamente en los Estados Unidos".

Esta afirmación generalizada y contraria a la realidad demuestra que Murphy es un mentiroso, un ignorante o ambas cosas al mismo tiempo. La realidad es la presentada en un estudio del año 2015 por el Crime Prevention Research Center, encabezado por el economista John Lott, sobre asesinatos en masa en distintos países del mundo. Dicho estudio, que muestra estadísticas entre los años 2009 y 2015, las analiza a la luz del número de incidentes relativos a los millones de habitantes de cada país incluido en el mismo.

En orden de mayor cantidad de incidentes aparecen Noruega, Serbia, Francia, Macedonia, Albania, Eslovaquia, Finlandia, Bélgica y la República Checa. ¡Sorpresa de las sorpresas, los Estados Unidos aparecen en el número 11! Y eso no es todo, el mismo estudio señala que, entre el 2009 y el 2015, en la Unión Europea tuvieron lugar un 27 por ciento más de masacres con armas de fuego que en los Estados Unidos.

Pero estos fanáticos nunca se dejan intimidar por los hechos en su misión de desarmar a los ciudadanos respetuosos de la ley. Yo me propongo en este trabajo desarmarlos a ellos apelando a los hechos incontrovertibles que nos facilitan la historia y las estadísticas. Esos hechos prueban que un número considerable de masacres no son perpetradas utilizando armas de fuego.

El terrorista doméstico Timothy McVeigh mató a 168 personas e hirió a 680 cuando hizo explotar un camión cargado con explosivos el 19 de abril de 1997 frente al edificio federal Alfred P. Murrah en Oklahoma City. También utilizando explosivos, pero dentro de una hoya de presión, los terroristas musulmanes Dzhokhar y Tamerlan Tsarnaev mataron a tres personas e hirieron a centenares de ellas durante un Marathon de la Ciudad de Boston, el 5 de abril del 2013.

Por otra parte, esos terroristas musulmanes que nunca duermen han encontrado una nueva arma de fácil adquisición y al alcance de sus manos: los vehículos de motor. Solamente en los años 2016 y 2017 asesinaron a centenares de personas en Europa en más de una docena de actos terroristas. Algunos de los lugares fueron: Las Ramblas​, Barcelona… Levallois-Perret, Paris… Champs-Élysées, Paris… Finsbury Park, London… London Bridge, London… Drottninggatan, Stockholm… Westminster, London… Breitscheidplatz, Berlin…y Promenade des Anglais, Nice. Hasta ahora no hemos visto que los cabilderos contra la tenencia de armas hayan demandado la ilegalidad de los automóviles.

En otra de sus falacias, los militantes del desarme culpan de la criminalidad a las armas de fuego. Proponen por lo tanto que las jurisdicciones adopten leyes restrictivas de su uso y tenencia a los efectos de reducir el crimen. Otra vez se equivocan. Las armas de fuego por si solas no matan, quienes matan son los criminales o los locos que las usan para cometer sus fechorías. Un par de ejemplos.

Las ciudades de Chicago y de Baltimore se encuentran entre los lugares de los Estados Unidos con leyes más estrictas para adquirir y portar armas de fuego. Según Fox News, en el año 2016 se produjeron en Chicago 762 homicidios con armas de fuego, un promedio de dos diarios y en mayor números que los homicidios combinados de las ciudades de Los Ángeles y Nueva York.

De igual manera, según The Baltimore Sun, en el año 2017 se produjeron 343 homicidios en la ciudad de Baltimore utilizando armas de fuego. Pero el dato más curioso es que el 44 por ciento de los sospechosos y el 46 por ciento de las víctimas tenían antecedentes pernales por delitos con armas de fuego. Dicho con claridad, los delincuentes se mataron entre ellos con armas no registradas con la autoridad. Un tema que ignoran, yo digo a propósito, los militantes del desarme.

Ahora bien, hay dos aspectos mucho más importantes de esta polémica del que me temo no están conscientes muchos norteamericanos. El primero, los fundamentales documentos jurídicos y políticos redactados por los padres fundadores de los Estados Unidos. El segundo, el camino seguido por tiranos de otras latitudes para subyugar a sus pueblos. Me refiero a la importancia de una ciudadanía armada para enfrentar el peligro de un gobierno tiránico que pretenda despojarla de sus derechos y, por ende, a la estrecha relación entre las armas y las libertad. Thomas Jefferson, en carta dirigida a James Madison el 20 de diciembre de 1787, lo dijo con claridad:"Ningún país puede preservar sus libertades si no se les advierte a los gobernantes que, de vez en cuando, su pueblo mantiene el espíritu de resistencia para tomar las armas".

Refresquemos la memoria recordando el camino de los tiranos. El 8 de enero de 1959, un narcisista y solapado Fidel Castro pronunció un discurso en el Campamento de Columbia donde la emprendió contra los rebeldes armados del Directorio Revolucionario 13 de Marzo que no eran sus incondicionales. Entonces dijo: "¿Es que vamos a volver al gangsterismo?, ¿es que vamos a volver al tiroteo diario por las calles de la capital?  ¿Armas, para qué?". Después él se armó hasta los dientes y desarmó al pueblo de Cuba. La hipocresía y la mentira que han dejado el saldo truculento y macabro de decenas de miles de muertos, centenares de miles de presos y millones de exiliados.

Otro tirano, Mao Zedong, el 6 de noviembre de 1938, dijo:"Todo poder político se conquista a punta de pistola. El Partido Comunista debe de ser el dueño de todas las armas; de esa manera nos aseguramos de que esas armas jamás sean utilizadas para dar órdenes al partido". Bajo Mao, 20 millones de disidentes fueron asesinados. El monstruo de Adolfo Hitler no podía quedarse atrás. El 12 de abril de 1942 afirmó; "El mayor error que podríamos cometer sería dejar que las razas inferiores tuvieran acceso a las armas". Trece millones de miembros de esas razas "inferiores" fueron exterminados en sus campos de concentración. Y José Stalin, dictador soviético de 1923 a 1953 dijo:"Si nuestra oposición se desarma está muy bien. Si se niega a desarmarse, nosotros la desarmaremos". El resultado: 20 millones de disidentes, desarmados e indefensos, fueron exterminados.
La enseñanza no puede ser ignorada. Los tiranos defienden la posesión de armas y la libre expresión del pensamiento mientras son una minoría en la oposición. Cuando controlan el gobierno desarman al pueblo y matan la libre expresión del pensamiento.

Concluyamos bebiendo de la fuente de sabiduría y visión de los Padres Fundadores de los Estados Unidos. James Madison dijo en una ocasión que "si los hombres fueran ángeles no harían falta gobiernos". Una saludable desconfianza de la capacidad del ser humano para resistir las tentaciones del poder. De ahí la aprobación de la Segunda Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos. Esa enmienda protege el derecho del pueblo estadunidense a poseer y portar armas. Así, Estados Unidos es uno de los países con menores limitaciones para adquirir y portar armas de fuego. No es, por lo tanto, una casualidad que durante 241 años los Estados Unidos hayan preservado su democracia y no hayan sido víctimas de una tiranía.

Cierro con una frase que he citado en ocasiones anteriores. Aquel viejo sabio que fue Benjamín Franklin dijo: "Aquellos que renuncian a la libertad para lograr una pequeña seguridad transitoria, no merecen ni la libertad ni la seguridad"

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